El ultraderechista Wilders renuncia a ser primer ministro de los Países Bajos
Geert Wilders, el líder de extrema derecha en los Países Bajos, ha decidido dar un paso atrás en su aspiración de convertirse en primer ministro después de que su partido, el Partido por la Libertad (PVV), ganara las elecciones en noviembre pasado. Esta decisión se da después de cuatro meses de intentos fallidos de formar una coalición con otros tres partidos políticos. Esta acción allana el camino para unas negociaciones que podrían conducir a un Gobierno con un carácter tecnocrático, integrado por ministros y secretarios de Estado provenientes de diversos ámbitos, aunque manteniendo vínculos con partidos políticos.
El líder ultraderechista, conocido por su presencia activa en las redes sociales, comunicó su retirada a través de un mensaje en el que expresó resignación y orgullo patrio. “Solo puedo ser ministro si todos los partidos de la coalición lo apoyan. No ha sido así”, declaró, enfatizando su deseo de un Gobierno de derechas con políticas restrictivas en materia de asilo e inmigración. Afirmó su amor por los Países Bajos y su compromiso con sus votantes. Esta decisión ha abierto la posibilidad para que continúen las negociaciones entre los otros tres partidos: los liberales de derecha (VVD), Nuevo Contrato Social (NSC) y el Movimiento Campesino-Ciudadano (BBB).
Los líderes de estos partidos han manifestado su disposición a seguir negociando, incluso si Wilders no ocupa el cargo de primer ministro. El informe presentado por el mediador socialdemócrata Kim Putters al Parlamento destaca este punto y arrojará luz sobre el tipo de Gobierno que se está buscando. Este documento será objeto de debate en el Parlamento en los próximos días.
El Partido por la Libertad logró 37 escaños en las elecciones pasadas, cambiando el panorama político en los Países Bajos. Aunque Wilders había obtenido 24 escaños en 2010, no pudo llegar al poder debido a la resistencia de otros partidos a colaborar con él. El proceso de formación de una coalición ha sido complicado desde su victoria electoral.
A principios de febrero, Pieter Omtzigt, líder del NSC, retiró a su partido de las negociaciones debido a preocupaciones sobre el respeto a la ley y la Constitución por parte de Wilders. Sin embargo, tras una moderación en la retórica de Wilders respecto al islam, Omtzigt regresó a la mesa de negociaciones. Ahora se discute un modelo de Gobierno que otorgaría más protagonismo al Congreso y requeriría acuerdos puntuales en asuntos clave como finanzas públicas, migración y política internacional.
El futuro del liderazgo en el nuevo Gobierno aún es incierto, ya que no está claro quién será designado primer ministro. Esta decisión será tomada de manera conjunta por los negociadores, y el voto de Wilders podría ser decisivo en este proceso. @mundiario


