La UE destina 1.000 millones a Turquía para gestionar el regreso de los refugiados sirios

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha señalado que Ankara jugará un papel clave en la estabilización de la región tras la caída del régimen de el Asad.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen y el mandatario turco, Recep Tayyip Erdogan. / @RTErdogan
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen y el mandatario turco, Recep Tayyip Erdogan. / @RTErdogan

La Unión Europea ha anunciado una nueva ayuda de 1.000 millones de euros a Turquía, destinada a mejorar la gestión migratoria, las fronteras y el retorno voluntario de refugiados sirios al país árabe tras la caída del régimen de Bachar el Asad. Esta medida, anunciada por Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, se enmarca en un esfuerzo más amplio de Bruselas para involucrarse en la transición política de Siria y abordar la crisis migratoria en la región.

Turquía alberga a cerca de tres millones de refugiados sirios, siendo el principal país receptor desde el inicio del conflicto en Siria. En 2016, la UE y Turquía firmaron un acuerdo que establecía fondos europeos para la gestión migratoria a cambio de que Ankara impidiera que los refugiados cruzaran hacia Europa. Esta nueva ayuda refuerza el compromiso europeo con Turquía en un contexto donde la repatriación de sirios se vuelve cada vez más central en el discurso político.

En una rueda de prensa celebrada tras reunirse con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, Von der Leyen señaló que el objetivo de este apoyo económico es facilitar un retorno seguro y voluntario para aquellos refugiados que decidan regresar a Siria. Sin embargo, el proceso plantea desafíos para los refugiados sirios, ya que muchos países europeos han endurecido su postura hacia ellos, pausando o suspendiendo solicitudes de asilo.

Según datos del Ministerio del Interior turco, más de 7.600 refugiados sirios han cruzado de regreso a Siria en los primeros días tras la caída del régimen de el Asad. Sin embargo, estos retornos son definitivos: los refugiados deben firmar un documento renunciando a su estatus legal en Turquía y aceptando que no podrán regresar.

Erdogan destacó que Turquía sigue considerando a Siria un "lugar seguro" para el retorno de sus ciudadanos, aunque expresó su preocupación por la presencia de las milicias kurdosirias, a las que Ankara clasifica como organizaciones terroristas debido a sus vínculos con el PKK, la guerrilla kurda en Turquía que busca la independencia del Kurdistán.

Por su parte, Von der Leyen subrayó la necesidad de una transición pacífica en Siria que respete la soberanía e integridad territorial del país, al tiempo que proteja los derechos de las minorías. Durante su visita a Turquía, también celebró la reapertura de la misión diplomática de la UE en Damasco, lo que marca un cambio en la relación de Bruselas con el país árabe tras más de una década de la guerra civil.

Bruselas ha iniciado contactos con actores clave en Siria, incluyendo facciones rebeldes como el Hayat Tahrir al-Sham (HTS), la escisión de una célula afiliada de Al Qaeda, y que actualmente desempeña un papel central en el actual Gobierno interino. Aunque el grupo sigue bajo sanciones de la UE por su historial de terrorismo, la jefa diplomática de la UE, Kaja Kallas, enfatizó la importancia de mantener un "diálogo cauto" con el objetivo de influir en la transición política y evaluar un posible levantamiento de sanciones si se observan progresos significativos.

La UE también planea destinar fondos adicionales a países vecinos como Jordania para facilitar la entrega de ayuda humanitaria en Siria y colaborar en los esfuerzos de reconstrucción tras 13 años de guerra. Este apoyo se enmarca dentro de la estrategia de externalización fronteriza de Bruselas, destinada a frenar la migración hacia Europa mientras se fomenta la estabilidad en la región.

El anuncio de la ayuda económica refuerza el papel de la UE como actor clave en la resolución del conflicto sirio y en la gestión de la crisis migratoria. Sin embargo, los desafíos persisten, como las tensiones en torno a la seguridad de las milicias kurdas, respaldadas por Estados Unidos y que actuan como carceleros de cientos de miembros del Estado Islámico (ISIS). @mundiario

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