Bruselas se alinea para exigir a Netanyahu el cese de ataques sobre los cascos azules
La Unión Europea ha emitido una contundente condena contra los ataques del ejército de Israel a las fuerzas de paz de la ONU estacionadas en el sur de Líbano. En una declaración conjunta, los Veintisiete advirtieron al Gobierno de Benjamín Netanyahu que los “inaceptables” ataques a la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en Líbano (Unifil) supuestamente violan el derecho internacional y exigieron su cese inmediato. Este llamamiento ha surgido en un contexto de creciente tensión en Oriente Próximo, con Praga inicialmente resistiendo la condena, pero finalmente cediendo ante la presión internacional.
Los ataques israelíes han herido a varios miembros de la misión de la ONU, lo que ha generado una profunda preocupación en Bruselas. Josep Borrell, alto representante de la UE para Asuntos Exteriores, destacó que los ataques no solo constituyen una “violación grave del derecho internacional”, sino que también socavan la estabilidad en una región ya marcada por conflictos. “La Unifil desempeña un papel fundamental en la estabilidad del sur del Líbano”, afirmó Borrell al hacer pública la declaración.
Las acciones militares israelíes contra la Unifil, que han sido calificadas como “graves” por funcionarios europeos, incluyen agresiones a posiciones de los cascos azules en áreas donde operan bajo el mandato del Consejo de Seguridad de la ONU. Una fuente europea subrayó la preocupación de que estos ataques puedan tener repercusiones en otras misiones de paz a nivel mundial, donde las fuerzas de Naciones Unidas desempeñan un papel crucial en la estabilidad de zonas en conflicto.
La comunidad internacional ha reaccionado con preocupación ante la escalada de violencia. Francia, Italia y España, principales contribuyentes a la misión de la ONU, han condenado los ataques israelíes, calificándolos de “injustificables”. Sin embargo, la respuesta de la Unión Europea ha sido matizada por la postura de algunos Estados miembros como la República Checa, Austria y Hungría, que se han mostrado reacios a criticar abiertamente al Gobierno de Netanyahu. Esta división interna en la UE ha dificultado una condena unánime y rápida, contrastando con la celeridad con la que el bloque ha criticado las acciones de otros actores regionales, como Irán en sus ataques contra suelo israelí.
Israel acusa a Hezbolá de usar a los cascos azules como “escudos humanos”
A medida que los ataques continúan, se han intensificado los llamados a revisar el mandato de la Unifil para que tenga mayor capacidad de respuesta ante situaciones como la actual. Sin embargo, este cambio requeriría la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU, lo que añade una capa de complejidad a la situación. Mientras tanto, la UE ha incrementado su apoyo financiero al ejército libanés, en un intento de promover la estabilidad política en el país y frenar el deterioro de la seguridad en la región.
El Gobierno israelí, por su parte, ha justificado sus acciones alegando que Hezbolá está utilizando a las fuerzas de la ONU como “escudos humanos”, una afirmación que ha sido rechazada rotundamente por fuentes militares de la Unifil.
Un oficial español de alto rango ha calificado esta acusación como “una mentira”, y ha señalado que, en todo caso, son las fuerzas israelíes las que están poniendo en peligro a los cascos azules al desplegarse cerca de sus posiciones, a pesar de que Tel Aviv emprendió su invasión en el sur del Líbano debido a las escaramuzas desde hace más de un año que mantiene el Ejército israelí con la milicia islamista chií, patrocinada por Irán.
La UE defiende el mandato de la Unifil
La situación en Líbano es cada vez más tensa, con Israel intensificando sus operaciones en la frontera, lo que ha convertido a las fuerzas de la ONU en protagonistas involuntarias del conflicto. Mientras los líderes europeos se preparan para discutir la crisis en una cumbre en Bruselas, el futuro de la misión de la Unifil pende de un hilo, especialmente ante la creciente inestabilidad en el sur de Líbano y las dificultades para relevar a las tropas de la ONU en la región.
En este contexto, la resolución 1701 del Consejo de Seguridad, que establece el mandato de la Unifil, cobra especial relevancia. Esta resolución autoriza a las fuerzas de la ONU a tomar “todas las medidas necesarias” para proteger su personal y equipo, así como para garantizar la seguridad y la libertad de circulación. Sin embargo, la capacidad real de la Unifil para responder a las agresiones israelíes es limitada, lo que plantea dudas sobre la viabilidad de su misión en las actuales condiciones de conflicto.
Con un saldo de 326 fallecidos en sus 46 años de existencia, la Unifil es una de las misiones más peligrosas de la ONU. Ante este panorama, los Estados miembros de la UE deberán decidir en las próximas semanas si mantienen su compromiso con esta misión, en medio de crecientes interrogantes sobre la seguridad de sus tropas y la eficacia de su mandato en una región cada vez más volátil. @mundiario





