Ucrania y las limitaciones que han caído en su conflicto con Rusia
Desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, la relación entre Ucrania y sus aliados en la OTAN ha sido un constante tira y afloja que ha puesto a prueba los límites de la asistencia militar. Las decisiones clave, como la entrega de los tanques alemanes Leopard y los cazas estadounidenses F-16, han sido precedidas por largas negociaciones. Esta semana, una de las limitantes más importantes se ha derrumbado: el uso de armamento de los aliados occidentales contra objetivos militares en territorio ruso.
La reciente ofensiva rusa al norte de Járkov ha resaltado la necesidad de que Ucrania utilice misiles y artillería de la OTAN contra objetivos en la provincia rusa de Bélgorod, donde el invasor concentra su artillería, aviación y control de drones. Kiev ha presionado a sus socios para que aprueben el uso de armamento contra objetivos dentro de Rusia. Después de negativas iniciales, esta semana Francia, Alemania y finalmente Estados Unidos han mostrado su apoyo. El presidente Joe Biden ha autorizado en secreto que la artillería, sistemas antiaéreos y misiles de medio alcance Himars puedan golpear objetivos militares rusos al otro lado de la frontera.
La visita del secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, a Kiev ha sido crucial para este cambio de posición. Blinken ha comprobado de primera mano las necesidades militares de Ucrania y ha acelerado la entrega de armas, aunque Biden sigue prohibiendo que sus misiles de largo alcance ATACMS sean utilizados a gran distancia contra el territorio ruso.
John Herbst, del Centro para Eurasia del think tank Atlantic Council, señala que esta decisión elimina un gran obstáculo para Ucrania en la defensa de Járkov y detiene la ofensiva rusa. Sin embargo, Herbst considera que este "paso a medias" no envía el mensaje necesario al Kremlin sobre la determinación de Estados Unidos en esta guerra.
Ukraine asks for 7 Patriot missile systems to counter Russia's barrage of more than 3,000 guided bombs a month.
— UNITED24 Media (@United24media) June 1, 2024
Ukrainian President Zelenskyy says Ukraine needs at least two systems to protect Kharkiv. pic.twitter.com/LBwEh7jnyA
Cada paso a favor de Ucrania ha sido acompañado de amenazas desde Moscú. El presidente ruso, Vladímir Putin, ha advertido de "graves consecuencias" si los misiles de la OTAN entran en Rusia. Las amenazas nucleares rusas han retrasado y limitado la ayuda crucial para Ucrania, explica Mikola Bielieskov, investigador del Instituto Nacional de Estudios Estratégicos de Ucrania.
El envío de tanques Leopard por parte de Alemania, debido a su inicial negativa a enviar misiles de largo alcance Taurus reflejan el temor en algunas potencias occidentales a un conflicto directo con Rusia. Sin embargo, otros países como el Reino Unido y Francia han facilitado cohetes Storm Shadow/Scalp, y Estados Unidos ha comenzado a enviar con mucha más frecuencia ATACMS. Alemania, a diferencia de estos países, no cuenta con el elemento disuasivo de las armas nucleares.
El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, ha criticado que cada decisión de los aliados llega "un año tarde". Un ejemplo de ello son los cazas F-16, cuya entrega fue finalmente aprobada por Biden en agosto de 2023. Los primeros aviones, donados por Dinamarca, entrarán en combate este verano, pero su impacto será limitado debido al retraso.
Ucrania ha utilizado vehículos blindados y misiles Patriot en incursiones en territorio ruso, lo que había provocado malestar en los países donantes. Estados Unidos y Alemania han amenazado con detener el suministro de sistemas Patriot si estos se usan en ataques dentro de Rusia.
Total disregard for human life and constant terror is what Russia is trying to spread.
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) June 2, 2024
Just this week alone, Russian troops have carried out nearly 1,000 strikes using various types of missiles, guided aerial bombs, and combat drones.
Protecting life in Ukraine with a… pic.twitter.com/tTLlG8RWOG
Las líneas rojas estadounidenses han desaparecido gradualmente, a pesar de las objeciones de la Casa Blanca. Ucrania ha atacado regularmente instalaciones rusas con drones y misiles, intensificando la ofensiva a pesar de las peticiones de Estados Unidos para detener estos ataques por miedo a un desequilibrio en el mercado global.
Zelenski ha puesto sobre la mesa nuevas reclamaciones, como la petición de que las defensas antiaéreas de la OTAN intercepten misiles rusos desde Polonia y Rumania. Ucrania también busca recibir inteligencia estadounidense sobre la localización de objetivos militares en Rusia y la entrada en acción de tropas de la Alianza. Sin embargo, mientras Ucrania no sea parte de la OTAN, siempre habrá líneas rojas que limiten su defensa, concluye Bielieskov. @mundiario


