Ucrania reivindica el mayor ataque a objetivos militares en territorio ruso: ¿qué se sabe?

Moscú advierte sobre posibles represalias por el uso de armamento occidental, aunque el Ministerio de Defensa ruso aseguró que los misiles lanzados fueron interceptados "sin causar daños".
Misiles ATACMS. / RR.SS
Misiles ATACMS. / RR.SS

Ucrania ha reivindicado su mayor ataque contra infraestructuras militares en territorio ruso desde el inicio del conflicto en febrero de 2022. El Estado Mayor ucraniano informó que la ofensiva alcanzó objetivos en varias regiones rusas, incluidas Briansk, Sarátov, Tula y Tatarstán, ubicadas a distancias que varían entre 200 y 1.100 kilómetros de la frontera ucraniana.

Uno de los principales objetivos del ataque fue un depósito de combustible cercano a la base aérea de Engels-2, en Sarátov, que ya había sido golpeado previamente por Ucrania hace cinco días. Además, dos sistemas de defensa antiaérea rusos, Tor y Buk, fueron destruidos, según informó el Estado Mayor ucraniano.

En la región de Briansk, un bombardeo impactó en la planta química de la ciudad de Seltso, una instalación clave para la producción de explosivos. Aunque el Ministerio de Defensa ruso afirmó que los misiles utilizados, entre ellos seis ATACMS estadounidenses y seis Storm Shadow británicos, fueron interceptados sin causar daños, fuentes del servicio secreto ucraniano (SBU) contradijeron esta versión, asegurando que los impactos provocaron un incendio significativo en la planta.

La ofensiva también generó incendios en una refinería de petróleo en Sarátov y otra planta química en Tatarstán. Según las autoridades rusas, Ucrania utilizó cerca de 100 drones en ataques coordinados contra 12 regiones del país, además de los misiles occidentales mencionados.

Moscú respondió con una advertencia contundente, prometiendo represalias sistemáticas contra Ucrania por el uso de armamento proporcionado por Occidente. Entre las posibles respuestas, Rusia consideraría atacar Kiev o desplegar su nuevo misil hipersónico experimental, Oréshnik. "Las acciones del régimen de Kiev, respaldadas por sus aliados occidentales, no quedarán sin respuesta", señaló un comunicado del Ministerio de Defensa ruso.

El ataque ocurre en un momento clave, con ambos bandos intensificando operaciones militares antes de la toma de posesión del presidente electo de EE UU, Donald Trump, el próximo 20 de enero. Trump ha expresado su intención de buscar una solución diplomática para detener la guerra, lo que ha llevado a Ucrania y Rusia a intentar posicionarse estratégicamente antes de posibles negociaciones.

Mientras Ucrania celebra la eficacia de sus fuerzas aéreas y de misiles, que lograron derribar 58 drones rusos el martes, Rusia reivindicó la toma de dos localidades estratégicas en el este de Ucrania: Terny y Neskuchne, que habían sido recuperadas por Kiev en octubre de 2022 y junio de 2023, respectivamente.

En el noreste de Ucrania, un ataque de artillería rusa en la región de Járkov resultó en la muerte de un hombre de 52 años, según las autoridades locales. Este incidente resalta el continuo impacto humanitario del conflicto en las zonas fronterizas.

Desde el inicio de la invasión rusa, Ucrania ha intensificado sus ataques contra infraestructura militar y energética en Rusia como represalia por los bombardeos que Moscú lleva a cabo en su territorio. La intensidad  de las operaciones de ambas partes subraya la necesidad estratégica de posicionarse en un estado fortalecido ante las posibles negociaciones con la nueva administración de EE UU. @mundiario

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