Trump recalibra su plan para Ucrania: ¿ultimátum real o maniobra de presión?

El movimiento de Trump, suavizando el ultimátum pero manteniendo la presión sobre Zelenski, reconfigura el tablero diplomático e incrementa la tensión con la Unión Europea.
Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania y Donald Trump, presidente de EE UU. / Oficina del presidente de Ucrania
Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania y Donald Trump, presidente de EE UU. / Oficina del presidente de Ucrania

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha introducido este sábado un nuevo matiz en la negociación para poner fin a la guerra en Ucrania. Tras fijar esta semana un ultimátum para que Volodímir Zelenski acepte un plan de paz de 28 puntos antes del jueves, el mandatario aclaró que la propuesta no es definitiva, aunque insistió en que Kiev debe avanzar hacia una resolución rápida del conflicto. “No, no es mi oferta definitiva”, declaró Trump ante la prensa al salir de la Casa Blanca rumbo a la base aérea de Andrews. “Queremos lograr la paz. Tendría que haber ocurrido hace tiempo. Si yo hubiera sido presidente entonces, la guerra nunca habría sucedido. Ahora intentamos ponerle fin. De un modo u otro tenemos que terminarla”.

El viernes, Trump había sugerido que el 27 de noviembre, Día de Acción de Gracias en EE UU, sería “un momento apropiado” para que Zelenski respondiera al plan. También afirmó que al presidente ucranio “tendrá que gustarle la propuesta” y aceptarla, insinuando que, en caso contrario, Washington podría retirar su apoyo militar y financiero a Kiev.

Las declaraciones de este sábado, algo más flexibles, llegaron después de que Trump conversara con el canciller alemán, Friedrich Merz, y el primer ministro británico, Keir Starmer. En paralelo, se supo que su secretario de Estado, Marco Rubio, y el enviado especial para misiones de paz, Steve Witkoff, viajarán este domingo a Ginebra para abordar el plan con una delegación enviada por Ucrania.

En la ciudad suiza se encuentra ya el secretario del Ejército estadounidense, Dan Driscoll, que esta semana comunicó de forma oficial la propuesta al Gobierno ucranio. El documento fue elaborado por Witkoff en colaboración con Kirill Dimitriev, un hombre de confianza del presidente ruso, Vladímir Putin, un detalle que ha inquietado particularmente a las cancillerías europeas. El plan tomó por sorpresa a los gobiernos de la Unión Europea, que durante la cumbre del G-20 en Johannesburgo han tratado de coordinarse rápidamente para emitir una respuesta común. Los líderes europeos consideran que el borrador, tal y como está redactado, se inclina claramente hacia los intereses de Moscú y que requiere mucho más trabajo.

Las líneas rojas de Ucrania

La propuesta exige a Ucrania concesiones que Zelenski ha descartado en repetidas ocasiones. Entre ellas figuran la cesión a Rusia del control del Donbás, la reducción del tamaño del Ejército ucranio, la prohibición de albergar tropas de la OTAN y la renuncia definitiva a ingresar en la Alianza Atlántica. A cambio, Rusia únicamente tendría que comprometerse a detener los combates, mientras que Kiev recibiría garantías de seguridad por parte de Estados Unidos y los países europeos.

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, defendió este sábado que cualquier pacto debe incluir garantías de seguridad y disuasión para Ucrania, Europa y Rusia, así como incentivos económicos para Kiev y Moscú. Según dijo, el plan se diseñó para reflejar la realidad del conflicto y para ofrecer un escenario en el que ambas partes ganen más de lo que deben ceder.

El movimiento de Trump, suavizando el ultimátum pero manteniendo la presión sobre Zelenski, reconfigura el tablero diplomático e incrementa la tensión con la Unión Europea. Su propuesta, alineada en buena medida con las demandas de Moscú, empuja a Ucrania hacia una negociación desde una posición debilitada y genera dudas sobre el futuro del apoyo estadounidense.

Así, el viaje de altos funcionarios a Ginebra muestra que Washington quiere acelerar una salida negociada bajo sus propios términos, mientras el Kremlin observa cómo el principal aliado de Kiev mueve fichas hacia un acuerdo que incorpora elementos diseñados con influencia rusa. La respuesta oficial de Zelenski, prevista antes del jueves, será determinante para el rumbo de la guerra y para el equilibrio geopolítico en Europa. @mundiario

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