Transnistria pide protección a Rusia por la “presión” de Moldavia
En Transnistria, el enclave exsoviético reconocido internacionalmente como parte de Moldavia, se ha desarrollado una reunión de políticos separatistas prorrusos este miércoles marcada la escalada de tensiones en la antigua esfera de influencia rusa. En esta asamblea, los líderes separatistas han solicitado protección a Rusia ante lo que perciben como una creciente presión por parte del Gobierno moldavo.
Convocada por el presidente de facto de Transnistria, Vadim Krasnoselski, la reunión buscaba unificar a las autoridades electas de la región rebelde para hacer frente a las nuevas medidas económicas impuestas por las autoridades moldavas en enero, una nueva maniobra de Chisinau de restricciones aduaneras para disuadir a los separatistas prorrusos.
La celebración de este congreso político, el séptimo desde la declaración unilateral de independencia en 1990, generó preocupaciones entre las autoridades moldavas y ucranianas sobre la posibilidad de que Transnistria solicite nuevamente la adhesión a Rusia, una operación que tuvo lugar de la misma manera en 2006, solo que ocurrió después del referéndum orquestado por las autoridades prorrusas y que la propia Moscú nunca reconoció.
Finalmente, los políticos separatistas han firmado una declaración conjunta en la que han instado al Consejo de la Federación (Cámara alta) y la Duma (Cámara baja) de Rusia, que se reúne este jueves, a “implementar medidas de protección para Transnistria ante la creciente presión por parte de la República de Moldavia”.
Transnistria reclama atención de la ONU y la OSCE
El texto suscrito por los líderes de la provincia rebelde ha resaltado la presencia significativa de rusos en la región, alrededor de unos 220.000 mil (aproximadamente la mitad de la población del enclave) y la participación rusa en la misión de paz local, además de ser garante y mediadora en el proceso de negociación con Moldavia. Por otra parte, Ucrania y Rusia se enzarzan en su guerra, Moscú todavía mantiene a 500 soldados desplegados en puestos de control a lo largo de la región, así como otros 1.500 militares adscritos al Grupo Operativo de Tropas Rusas (GOTR), heredero del 14º Ejército de Guardas soviético.
Los separatistas también han solicitado la intervención de la ONU, en una referencia directa al secretario general António Guterres, para que considere “los derechos inalienables del pueblo de Transnistria garantizados por las normas internacionales, y para evitar que la vecina República de Moldavia viole los derechos y libertades de los ciudadanos de Transnistria y prevenir desafíos que conducen a una escalada de tensiones”.
Los políticos transnistrios también han pedido a la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) para proteger los derechos del pueblo de Transnistria y evitar la escalada de tensiones con Moldavia. En este contexto, los líderes separatistas han cargado contra el Gobierno moldavo, con ásperas críticas en un intento de allanar un eventual auxilio de Rusia, sugiriendo la posibilidad de una futura anexión por parte de la Federación Rusa.
Los separatistas cargan contra Moldavia
La república autoproclamada “luchará persistentemente por su propia identidad, los derechos y los intereses del pueblo y no renunciará a su protección, a pesar de cualquier forma de chantaje y presión externa”, declaró Krasnoelski, quien acusó a Chisináu de aplicar una “política de genocidio” contra Transnistria, con cuatro supuestas señales como “el estrangulamiento económico, la destrucción física del pueblo, la denegación de la protección legal y un intento de implantar por la fuerza el idioma”.
Mientras tanto, Moldavia sostiene que Transnistria se beneficia de políticas de paz y seguridad, así como de la integración económica con la Unión Europea. Sin embargo, las tensiones persisten, con Moldavia abogando por la reunificación con Tiráspol, la capital separatista, y exigiendo la retirada de las tropas rusas de la región. Por ahora, la reunión en Transnistria refleja las complejas dinámicas políticas y de seguridad en la región, con potenciales implicaciones tanto a nivel nacional como internacional. @mundiario

