Starmer y Macron critican a Elon Musk por su injerencia en la política europea

El primer ministro británico rompió su silencio sobre las acusaciones del magnate para defender su historial como jefe del Servicio de la Fiscalía de la Corona en la lucha contra las bandas de captación sexual.
Keir Starmer, Emmanuel Macron y Elon Musk. / Mundiario
Keir Starmer, Emmanuel Macron y Elon Musk. / Mundiario

En un contexto marcado por crecientes tensiones políticas y acusaciones de desinformación en redes sociales, el primer ministro británico, Keir Starmer, y el presidente francés, Emmanuel Macron, han lanzado críticas contundentes contra Elon Musk, propietario de la red social X. Ambos líderes acusan al magnate tecnológico de intervenir en asuntos políticos europeos y de amplificar discursos de extrema derecha, generando preocupaciones sobre el impacto de las grandes plataformas tecnológicas en las democracias liberales.

Starmer rompió su silencio sobre el tema este lunes para defender su historial como jefe del Servicio de la Fiscalía de la Corona (CPS) ante los ataques de Musk relacionados con el manejo de casos de abuso sexual infantil en el Reino Unido hace más de una década. El primer ministro acusó a Musk de propagar "mentiras y desinformación" y de unirse al Partido Conservador y otras figuras políticas en la amplificación de narrativas extremistas en redes sociales.

“Disfruto como el que más de los debates, por duros que sean, en política, pero deben basarse en los hechos y en la verdad, no en mentiras, no en las reglas de aquellos tan desesperados por reclamar atención que están dispuestos a degradarse a sí mismos y a su país”, afirmó Starmer durante un discurso en Epsom. Aunque evitó mencionar a Musk directamente, quedó claro que sus comentarios respondían a las críticas del empresario, quien recientemente acusó a Starmer de complicidad en "el peor crimen en masa en la historia del Reino Unido".

En paralelo, Macron utilizó la conferencia anual de embajadores franceses para denunciar lo que calificó como una "nueva internacional de reaccionarios", señalando a Musk como uno de sus principales apoyos. El presidente francés advirtió sobre la creciente influencia de grandes empresas tecnológicas, a las que acusó de amenazar la estabilidad democrática al priorizar intereses financieros sobre el bienestar social.

“Hace 10 años ¿si nos hubieran dicho que el propietario de una de las mayores redes sociales del mundo apoyaría una nueva internacional reaccionaria e intervendría directamente en elecciones, incluida Alemania, quién se lo habría imaginado?”, subrayó Macron. Asimismo, hizo un llamado a desarrollar una "agenda de defensa de la democracia" para contrarrestar estas amenazas.

El enfrentamiento entre Musk y Starmer tiene su origen en el manejo de los escándalos relacionados con las 'grooming gangs' en el Reino Unido, bandas organizadas que explotaron sexualmente a menores en distintas localidades. Durante los años en que Starmer dirigió el CPS, se llevaron a cabo importantes investigaciones y procesamientos, pero el magnate ha cuestionado el papel del líder laborista en esos casos, acusándolo de encubrimiento.

Starmer defendió su historial, recordando cómo impulsó la reapertura de casos cerrados y promovió cambios en el enfoque judicial para priorizar la justicia para las víctimas. “Durante mi mandato, logramos un récord en el número de casos procesados por abuso sexual a menores. No temí desafiar los mitos que impedían que las víctimas fueran escuchadas”, afirmó.

Las críticas hacia Musk se extienden más allá del Reino Unido. En sus publicaciones en X, el empresario ha respaldado a figuras polémicas como Tommy Robinson, líder ultraderechista y fundador de la Liga de Defensa Inglesa, calificando su encarcelamiento como un ataque a la libertad de expresión. “Aquellos que defienden a Tommy Robinson no están interesados en la justicia. Apoyan a un hombre que acabó en prisión por obstruir una investigación sobre bandas de abusadores sexuales. Son personas que buscan algún tipo de satisfacción a través de la violencia callejera que promueve Robinson”, contraatacó Starmer.

Starmer rechazó las declaraciones de Musk, calificándolas como “veneno de la extrema derecha” que pone en riesgo la seguridad de funcionarios públicos. Además, el primer ministro alertó sobre las amenazas dirigidas contra figuras como Jess Phillips, ministra para la Salvaguarda de Menores y contra la Violencia a Mujeres y Niñas, quien también ha sido objeto de ataques en redes sociales.

Macron, por su parte, enfatizó la necesidad de regular el poder de las grandes tecnológicas para evitar su influencia desestabilizadora. “Debemos actuar para proteger nuestras democracias de quienes buscan dividirnos y erosionar la confianza pública en nuestras instituciones”, afirmó el presidente francés, destacando la importancia de la cooperación internacional en esta materia.

Las críticas de Starmer y Macron reflejan una preocupación creciente sobre el papel de las redes sociales en la política mundial. Con Elon Musk en el centro del debate, las democracias occidentales enfrentan el desafío de equilibrar la libertad de expresión con la protección contra la desinformación y la manipulación política.@mundiario

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