Starmer enfrenta su primera crisis por los disturbios en el Reino Unido

La policía ha detenido al menos a 378 personas después de las violentas protestas antiinmigración en distintos puntos del país, tras un apuñalamiento múltiple que dejó tres niñas asesinadas.
Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido. / Downing Street
Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido. / Downing Street

Los disturbios desencadenados por protestas arengadas por grupos de extrema derecha, a raíz de un apuñalamiento múltiple en Southport que dejó tres niñas asesinadas, han puesto a prueba al recién electo Gobierno laborista del Reino Unido, encabezado por el primer ministro Keir Starmer. Este fin de semana, los actos de violencia y vandalismo han resultado en al menos 378 detenidos y decenas de agentes heridos, según el Consejo Nacional de Jefes de Policía.

El ataque en Southport, cometido por un individuo nacido en Gales, pero hijo de refugiados de origen ruandés, ha sido instrumentalizado por grupos ultranacionalistas para promover un discurso antiinmigración. A través de la desinformación y campañas en redes sociales, estos grupos han avivado las tensiones, resultando en disturbios que han afectado varias ciudades del país, incluyendo Liverpool, Mánchester, Leeds, Hull, Bolton y Belfast.

Starmer ha condenado enérgicamente la violencia de extrema derecha, calificándola de "matonismo" y prometiendo que los responsables enfrentarán "todo el peso de la ley". Durante una comparecencia en Downing Street, el dirigente laborista aseguró que quienes participaron en los disturbios "lamentarán haber tomado parte en esto". A pesar de la gravedad de los incidentes, el Ministerio del Interior ha decidido no involucrar al Ejército en el control de la situación, prefiriendo reforzar la presencia policial y la seguridad en áreas sensibles, especialmente aquellas con alta población musulmana.

Tras la reunión de su gabinete este lunes, Starmer ha propuesto la creación de un “ejército permanente” de efectivos policiales especializados en el orden público, así como activar protocolos para habilitar a los tribunales prácticamente las 24 horas para facilitar el procesamiento de los imputados.

Uno de los incidentes más graves ocurrió en Rotherham, donde un hotel que aloja migrantes fue atacado por manifestantes. En Bolton, la tensión aumentó debido a enfrentamientos entre grupos islamistas y ultranacionalistas, obligando a la policía a intervenir para evitar choques directos. Los disturbios del fin de semana también dejaron daños significativos en Liverpool, donde los ultras incendiaron una biblioteca recién inaugurada, impidiendo inicialmente la labor de los bomberos.

Medidas adicionales de seguridad

El Ministerio del Interior ha activado medidas de protección adicional para las mezquitas y ha implementado un servicio de respuesta rápida. Además, miles de agentes de policía permanecen de guardia y los tribunales han sido habilitados para tratar con rapidez los casos relacionados con los disturbios. La secretaria de Estado de Seguridad, Diana Johnson, ha afirmado que se acelerarán los arrestos y las condenas para disuadir futuros actos de violencia.

El Gobierno ha mantenido reuniones con autoridades judiciales para coordinar una respuesta eficaz, incluyendo la apertura de tribunales casi las 24 horas del día, una medida similar a la adoptada en 2011 tras los disturbios en Londres. Esta estrategia busca evitar la saturación de los juzgados y asegurar que los responsables enfrenten justicia de manera expedita.

Las protestas han sido fomentadas por una activa campaña en redes sociales, con la implicación de plataformas como Alternativa Patriótica. Aunque no han sido organizadas por un grupo específico, la Liga de Defensa Inglesa (EDL) ha sido identificada como uno de los principales instigadores. La policía de Merseyside ha señalado la influencia de figuras de extrema derecha como Tommy Robinson en la propagación de la desinformación que ha alimentado las tensiones.

El Gobierno laborista enfrenta un desafío significativo en su intento de controlar la situación y restaurar el orden. La capacidad del Ejecutivo para manejar esta crisis será crucial para su estabilidad y legitimidad en los próximos meses. La violencia reciente subraya la necesidad de abordar las raíces del extremismo y la desinformación que lo alimenta, mientras se mantiene el respeto por los derechos humanos y la cohesión social. @mundiario

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