Rusia refuerza su ofensiva contra Ucrania con armamento de Irán y Corea del Norte
En medio del conflicto en Ucrania, Rusia ha intensificado su ofensiva gracias a la reciente adquisición de armamento suministrado por Irán y Corea del Norte. Al mismo tiempo, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, continúa presionando a Estados Unidos y sus aliados para que aprueben el uso de misiles de largo alcance contra objetivos en territorio ruso, una medida que sigue siendo debatida entre los líderes de la OTAN.
El gobierno ucraniano ha redoblado sus esfuerzos para obtener la autorización de la OTAN y, en particular, del presidente estadounidense Joe Biden, para lanzar ataques en suelo ruso utilizando misiles de largo alcance. Esta petición, que Zelenski ha reiterado en múltiples ocasiones, enfrenta la resistencia de Washington, donde la decisión está siendo cuidadosamente evaluada debido al riesgo de escalar el conflicto a una guerra directa entre Rusia y la OTAN.
A pesar de la insistencia de Ucrania, Moscú ha fortalecido su capacidad bélica mediante la cooperación militar con Corea del Norte e Irán, lo que representa un gran desafío para las fuerzas ucranianas en el campo de batalla.
Kirilo Budánov, jefe de los servicios de inteligencia del Ministerio de Defensa ucraniano, reveló que las recientes entregas de artillería norcoreana han sido clave para los avances rusos en varias áreas de la región de Donetsk. Según Budánov, Corea del Norte ha proporcionado una "enorme cantidad" de proyectiles de artillería de origen soviético, fundamentales para las operaciones militares rusas. "Estos suministros son críticos para Rusia, y lamentablemente, por el momento no podemos contrarrestarlos", explicó Budánov durante una conferencia en Kiev.
Además de municiones, Budánov también mencionó la presencia de misiles norcoreanos Hwasong-11 en el arsenal ruso, algunos de los cuales fueron utilizados en un bombardeo en Kiev el 18 de agosto. Estos misiles, con un alcance de 700 kilómetros, representan una amenaza considerable para las defensas ucranianas.
Junto a la ayuda norcoreana, Rusia también ha recibido apoyo de Irán. En septiembre, varios informes indicaron que Moscú había obtenido más de 200 misiles balísticos de corto alcance Fath-360. A pesar de que ni Rusia ni Irán han confirmado oficialmente esta entrega, el armamento iraní podría ser utilizado en ataques desde suelo ruso contra posiciones ucranianas cercanas al frente de batalla.
Este suministro de misiles es el segundo aporte importante de Irán a la guerra en Ucrania, luego de que Rusia comenzara a utilizar los drones kamikaze Shahed de fabricación iraní, ampliamente empleados en ataques contra infraestructuras ucranianas.
El fortalecimiento de los lazos militares entre Rusia, Corea del Norte e Irán se ha acelerado en 2024. Vladímir Putin y el líder norcoreano Kim Jong-un han mantenido varias reuniones para reforzar sus relaciones comerciales y militares. El jefe del Consejo de Seguridad ruso, Serguéi Shoigú, visitó Pyongyang recientemente, y el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, se reunió con su homóloga norcoreana, Choe Son-hui, en Moscú esta semana.
En paralelo, Shoigú también se reunió con el presidente iraní Masud Pezeshkian para discutir el desarrollo continuo de las relaciones militares entre Teherán y Moscú. Medios iraníes informaron que estas relaciones se mantendrán "de forma continua y duradera", lo que sugiere que la cooperación militar entre ambos países solo tiene miras a seguir creciendo.
Mientras Rusia refuerza sus arsenales, Ucrania enfrenta problemas en el suministro de armamento occidental. Zelenski advirtió el domingo en una entrevista con CNN que esperaba recibir provisiones suficientes para armar a 14 brigadas ucranianas, pero que hasta el momento solo han logrado equipar a cuatro de ellas. Esta escasez obliga a Ucrania a depender más de su producción interna de drones y misiles, aunque esta capacidad es limitada debido a la falta de recursos.
El asesor de Zelenski para la industria militar, Oleksandr Kamyshin, informó que Ucrania necesita 20.000 millones de dólares para alcanzar su capacidad productiva máxima, pero solo dispone de 7.000 millones en su presupuesto.
El mandatario ucraniano ha insistido en la necesidad urgente de contar con misiles de largo alcance para poder destruir la aviación rusa que ataca ciudades ucranianas desde cientos de kilómetros de distancia. El presidente ucraniano ha señalado que estas armas podrían cambiar el curso de la guerra, forzando a Rusia a negociar la paz.
Sin embargo, la comunidad internacional sigue dividida sobre la autorización para utilizar armamento de largo alcance en territorio ruso. Aunque algunos países, como Reino Unido e Italia, parecen estar a favor de la solicitud ucraniana, otros, como Alemania, han manifestado su firme oposición. El canciller alemán Olaf Scholz ha dejado claro que no permitirá que misiles alemanes sean utilizados para atacar suelo ruso, ya que considera que esto podría desencadenar una escalada del conflicto. @mundiario


