Rusia intensifica los ataques contra la red energética de Ucrania

En una nueva ofensiva de gran escala, Moscú ha lanzado 90 misiles y 97 drones bomba contra infraestructuras críticas en el territorio ucraniano, provocando apagones masivos en pleno invierno.
Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania. / @ZelenskyyUa.
Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania. / @ZelenskyyUa.

La madrugada de este jueves, Rusia desató una ofensiva coordinada contra el sistema energético ucraniano, intensificando su campaña de bombardeos invernales que busca paralizar servicios básicos en pleno invierno. Según datos preliminares, 90 misiles y 97 drones se dirigieron contra infraestructuras civiles en más de una docena de regiones, afectando gravemente la capacidad de generación eléctrica del país.

El ataque ha dejado sin suministro eléctrico a 523.000 usuarios en la región de Lviv, a 215.000 en Volyn y a más de 280.000 en Rivne, según informaron las autoridades locales. En respuesta, el operador nacional de energía, Ukrenergo, ha implementado cortes de emergencia en todo el país.

“El sistema energético vuelve a ser el objetivo de un ataque masivo del enemigo, con daños reportados en múltiples regiones”, declaró el ministro de Energía, Herman Galushchenko, en un comunicado. Edificios civiles en ciudades como Kiev y Odesa también han sufrido daños, reflejando el alcance de la operación.

Aunque las Fuerzas Aéreas de Ucrania lograron interceptar 79 misiles y 35 drones, el impacto sobre la red eléctrica es devastador. Según el Ministerio de Energía, este constituye el undécimo bombardeo masivo contra infraestructuras energéticas en lo que va de 2024. Naciones Unidas estima que Ucrania ha perdido un 60% de su capacidad de generación eléctrica desde el inicio del conflicto.

La operación rusa se ejecutó en dos etapas claramente diferenciadas. En la primera, la flota del mar Negro lanzó misiles de crucero Kalibr, mientras que en la segunda, bombarderos rusos desplegaron misiles hipersónicos Kinzhal desde Volgogrado y la península de Crimea, ocupada ilegalmente desde 2014. Estos proyectiles de última generación, diseñados para ataques nucleares, marcan una escalada preocupante en la estrategia militar del Kremlin.

Denuncias de crímenes de guerra

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció el uso de municiones de racimo durante la ofensiva, señalando que estas armas no solo aumentan el alcance del daño, sino que complican la reparación de infraestructuras esenciales. “Rusia sigue intensificando sus ataques terroristas contra civiles. Es urgente que Ucrania reciba más defensas antiaéreas para proteger vidas y garantizar servicios básicos”, declaró Zelenski en un mensaje dirigido a los aliados occidentales.

Este bombardeo coincide con una fase crítica de la guerra, en la que Moscú ha endurecido su retórica contra Ucrania y sus aliados. El Kremlin ha advertido de "graves consecuencias" si Kiev continúa utilizando armamento de largo alcance proporcionado por Occidente para atacar objetivos militares en territorio ruso.

El 21 de noviembre, el presidente ruso Vladímir Putin ordenó el lanzamiento de un misil balístico hipersónico contra una planta militar en Dnipró, marcando la primera vez que este tipo de arma, diseñada para conflictos nucleares, se emplea en una guerra convencional. Este acto busca enviar un mensaje claro a los países que apoyan a Ucrania en Europa y América del Norte.

Una guerra sin tregua

Mientras el conflicto entra en los meses más fríos del año, los ataques a la red energética ucraniana forman parte de una estrategia sistemática para debilitar la resistencia del país. Los apagones, que afectan no solo la electricidad, sino también la calefacción y el suministro de agua, tienen un impacto directo sobre millones de civiles, en lo que muchos observadores internacionales consideran una forma de guerra psicológica y humanitaria.

El panorama sigue siendo incierto, pero Ucrania insiste en la necesidad de mayor apoyo militar para enfrentar estas agresiones y proteger a su población en una guerra que no muestra signos de cesar. @mundiario

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