¿Qué es la Enmienda 25, la vía por la que los republicanos buscan destituir a Biden?
El informe de Robert Hur ha provocado un terremoto en la escena política de Estados Unidos. El fiscal especial ha decidido no presentar cargos contra el presidente Joe Biden por la posesión de documentos clasificados, pero ha desatado la polémica al poner de manifiesto, en 345 páginas, su preocupación por lo que ha descrito como los “problemas de memoria de un anciano”. Las palabras han sido interpretadas como una crítica velada hacia la capacidad mental del mandatario y han avivado las críticas de la oposición.
En ese contexto, numerosos legisladores republicanos ha instado a los miembros del gabinete de Biden a que consideren la invocación de la enmienda 25 de la Constitución de EE UU para apartarlo de su cargo. Dicha enmienda permite a los miembros del gabinete destituir al presidente si consideran que no está en condiciones de ejercer sus funciones.
“Cuando el Presidente transmitiera al presidente pro tempore del Senado y al presidente de la Cámara de Representantes su declaración escrita de que está imposibilitado para desempeñar los poderes y obligaciones de su cargo, y mientras no transmitiere a ellos una declaración escrita en sentido contrario, tales poderes y obligaciones serán desempeñados por el vicepresidente como presidente en funciones”, dice el texto en la Sección 3.
Así, en este caso, la actual vicepresidenta, Kamala Harris, asumiría la Presidencia hasta las próximas elecciones de noviembre.
La capacidad mental de Biden, en tela de juicio
El senador republicano Josh Hawley ha expresado públicamente su opinión en redes sociales, señalando que el fiscal general Merrick Garland tiene la responsabilidad de actuar en virtud de la enmienda 25 o iniciar un proceso legal contra Biden.
Además, la representante republicana Claudia Tenney también ha pedido a Garland que invoque la enmienda 25 en el gabinete.
El informe de Hur resalta que Biden colaboró en la investigación, pero puso de manifiesto su dificultad para recordar aspectos relevantes de su pasado, como su período como vicepresidente durante la administración de Barack Obama o la fecha de fallecimiento de su hijo, Beau Biden.
La reacción del inquilino del mandatario ante las acusaciones fue de indignación, pero sus comentarios subsiguientes, en los que confundió al presidente de Egipto con el presidente de México, han proporcionado más argumentos a los republicanos para cuestionar su idoneidad para el cargo.
Desde su llegada a la Casa Blanca, Joe Biden ha protagonizado numerosos lapsus, confundiendo nombres de políticos, realizando gestos extraños y mencionando a personas fallecidas hace tiempo. Los errores han sido utilizados por los republicanos, especialmente por Donald Trump, para socavar la credibilidad y la capacidad de liderazgo del demócrata, que pretende reelegirse para un nuevo periodo al frente de la Casa Blanca. @mundiario


