Las primeras 72 horas de Kast: señales de poder, moderación estratégica y giro conservador en Chile
José Antonio Kast inició su etapa como presidente electo con una agenda intensa y cargada de mensajes políticos. En apenas tres días, combinó gestos de unidad institucional con definiciones duras en seguridad, migración y economía, al tiempo que envió señales de pragmatismo hacia dentro y hacia fuera de Chile.
El contexto: el triunfo contundente de Kast abrió una nueva etapa política en Chile. Sus primeras 72 horas marcan prioridades, aliados y límites de su futuro Gobierno, que asumirá en marzo de 2026.
Política exterior: afinidades y contrastes
Primer viaje internacional: Argentina.
- Reunión con el presidente Javier Milei antes que con otros líderes regionales.
- Mensaje implícito: sintonía ideológica en ajuste económico, seguridad y migración.
- Kast evita hablar de copia literal: propone “modelos replicables” adaptados a Chile.
Economía: ortodoxia, recorte y nombres clave.
Kast ha puesto el foco en credibilidad económica desde el primer día.
- El asesor económico Jorge Quiroz aparece como figura central y posible ministro de Hacienda.
- Contactos con el economista chileno-argentino José Luis Daza, actual viceministro argentino, perfilado como eventual “triministro” en las carteras de Economía, Energía y Minería.
- Compromiso explícito: recorte fiscal de 6.000 millones de dólares en los primeros 18 meses.
- Mensaje de realismo: el ajuste será “duro” y los resultados no serán inmediatos.
Migración: del discurso duro al pragmatismo operativo.
Durante la campaña prometió expulsiones masivas; tras ganar, modera el ritmo sin cambiar el objetivo.
- Conversaciones con gobiernos sudamericanos para crear un corredor humanitario de retorno.
- Reconoce límites logísticos del Estado.
- Primer roce con el presidente en funciones Gabriel Boric: exige más rapidez al Ejecutivo saliente, aunque destaca su “buena disposición”.
Estructura política: unidad sin coalición
Kast busca gobernar con todas las derechas, pero sin fusionarlas.
- La derecha tradicional de Chile Vamos (RN, UDI y Evópoli), libertarios, socialcristianos y centristas convivirán bajo una lógica de colaboración, no de coalición formal.
- Objetivo: evitar fracturas entre derecha tradicional y extrema.
- Mensaje interno: disciplina sin uniformidad.
Gestos simbólicos: austeridad y poder. Una de las señales más llamativas ha sido considerar vivir en La Moneda.
- Argumento central: reducir gastos y tiempos de traslado.
- Mensaje político: austeridad, sobriedad y ruptura con privilegios.
- También refuerza la idea de control directo del poder ejecutivo.
Cambio de tono: del choque a la institucionalidad
Tras una campaña confrontacional, Kast adopta un registro más conciliador:
- Reconoce a su rival derrotada, Jeannette Jara.
- Habla de “Gobierno de unidad” en áreas clave.
- Encuentro con Boric descrito como “positivo” por ambas partes.
- Prioriza un traspaso de poder ordenado y respeto institucional.
Expectativas bajo control porque Kast ha rebajado el triunfalismo:
- Advierte de un primer año económico difícil.
- Insiste en que no hay soluciones mágicas.
- Su entorno refuerza el mensaje: el cambio será gradual y, en algunos casos, doloroso.
Las primeras pinceladas del presidente electo dibujan a un Kast menos estridente que en campaña, pero firme en sus convicciones. Combina gestos de moderación institucional con una agenda conservadora clara en economía, migración y seguridad.
En solo 72 horas ha dejado claro que su apuesta pasa por orden, ajuste y autoridad, envueltos en un discurso de unidad que busca ampliar su base sin diluir su proyecto. El desafío será sostener ese equilibrio cuando empiece a gobernar. @mundiario





