Primarias de New Hampshire: ¿por qué son claves en el proceso electoral en EE UU?

La contienda en este estado se presenta como un termómetro clave para medir la fuerza y el respaldo de los candidatos republicanos en la carrera hacia la Casa Blanca.

Donald Trump, expresidente de EE UU. / CNN
Donald Trump. / CNN

Tras la contundente victoria del expresidente Donald Trump en el caucus de Iowa el pasado 15 de enero, los aspirantes a la nominación presidencial republicana ya se preparan para la próxima contienda en New Hampshire, que tendrá lugar el 23 de enero.

En las asambleas electorales de Iowa, Trump confirmó su favoritismo con casi 30 puntos de ventaja, lo que ha dejado a sus rivales luchando por demostrar la viabilidad de sus candidaturas. Ahora, las primarias de New Hampshire se presentan como una cita decisiva para la disputa republicana, mientras que el Partido Demócrata, con la nominación prácticamente asegurada para el presidente Joe Biden, llevará a cabo una votación no vinculante en el mismo estado.

Las primarias son una fase crucial del extenso proceso electoral en Estados Unidos, donde cada partido elige a su candidato presidencial para las elecciones generales del 5 de noviembre.

Los delegados 

Antes de las elecciones presidenciales de noviembre, se celebran primarias o caucus en cada estado, donde los ciudadanos votan por su candidato favorito. Durante este proceso, se disputan delegados asignados por los partidos a cada estado. Estos delegados representarán a los candidatos en las convenciones de nominación presidencial de cada partido.

El Partido Republicano contará con 2.429 delegados este año, de los cuales 2.325 son comprometidos y 104 no comprometidos. Para ganar la nominación republicana, un candidato necesita obtener el apoyo de la mayoría de los delegados, es decir, 1.215.

El Partido Demócrata, por su parte, asignó 4.674 delegados, de los cuales 3.936 son comprometidos y 738 son superdelegados. Para ganar la nominación demócrata, un aspirante necesita recibir el respaldo de la mayoría de los 1.969 delegados comprometidos en la primera votación.

New Hampshire: clave para los republicanos

El estado de New Hampshire se convierte en un terreno crucial con 22 delegados en juego, asignados de forma proporcional al voto. Aunque esta cantidad representa una fracción mínima de los 1.215 delegados necesarios para asegurar la nominación, la importancia estratégica de New Hampshire radica en su posición como el segundo estado en el calendario electoral.

Los analistas políticos coinciden en que New Hampshire se presenta como la mejor oportunidad para los rivales de Donald Trump, el expresidente que lidera las encuestas republicanas con una ventaja significativa. Este estado puede ser decisivo para figuras como Nikki Haley, quien ha experimentado un aumento significativo de apoyo en el territorio en los últimos meses.

New Hampshire ha desempeñado históricamente un papel de impacto en el proceso de nominación, y los resultados aquí pueden tener un efecto notable en la dinámica de la carrera presidencial republicana. Para Haley y otros contendientes, obtener una victoria o al menos un segundo lugar cercano en New Hampshire se presenta como un objetivo crucial para mantener la viabilidad de sus campañas.

Sin embargo, las encuestas más recientes, sugieren que Donald Trump cuenta con una amplia ventaja de 37 puntos a nivel nacional, lo que agrega presión a sus competidores para lograr un desempeño destacado en New Hampshire y demostrar su capacidad de desafiar la liderazgo del expresidente en las primarias republicanas. La contienda en este estado se presenta como un termómetro clave para medir la fuerza y el respaldo de los candidatos republicanos en la carrera hacia la Casa Blanca.

Estados clave en las primarias 

En el proceso de primarias, algunos estados tienen más peso que otros. Iowa, New Hampshire, Carolina del Sur, Nevada, California, Colorado, Texas, Florida y Nueva York son considerados como los mayores premios en las primarias.

Iowa es crucial para los candidatos, ya que influye en todo el proceso electoral, y los aspirantes que fracasan en este estado suelen abandonar la carrera. New Hampshire, por su parte, es importante por ser el segundo en el calendario y representa una oportunidad para que los rivales de Trump logren victorias significativas.

Carolina del Sur será la primera contienda oficial del Partido Demócrata y será un barómetro del apoyo que Biden recibirá de votantes afroamericanos.

El supermartes, el 5 de marzo, será decisivo, ya que 874 delegados republicanos, incluyendo estados clave como California y Texas, estarán en juego.

Indecisos y bisagra

Estados como Ohio, Florida, Arizona, Georgia, Iowa, Carolina del Norte, Pensilvania, Wisconsin y Michigan, conocidos como estados bisagra, pueden cambiar de bando y definir los resultados de la contienda presidencial final. Los candidatos dirigirán sus esfuerzos hacia estos estados indecisos para medir su apoyo anticipadamente.

A medida que se acercan las elecciones, los precandidatos, especialmente los republicanos, se centran en el 23 de enero, la próxima contienda primaria que podría determinar la salida de otro candidato de la carrera presidencial. @mundiario

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