El presidente de Taiwán enfrenta a China: "mi misión es resistir la anexión"

Las declaraciones del mandatario taiwanés se producen un día después de que las autoridades chinas lo acusaran de aumentar las tensiones y promover posturas separatistas.
Lai Ching-te presidente de Taiwán. / RR.SS.
Lai Ching-te presidente de Taiwán. / RR.SS.

En el marco del 113 aniversario de la República China, el presidente de Taiwán, Lai Ching-te, reafirmó su compromiso de "resistir la anexión y cualquier ataque contra nuestra soberanía", en clara respuesta a las recientes declaraciones de Pekín, que lo acusaron de avivar las tensiones con sus afirmaciones sobre la autonomía taiwanesa. "China no tiene derecho a representar a Taiwán", enfatizó, y nuevamente subrayó que la isla y China "no están subordinadas entre sí".

“Como presidente, mi misión es garantizar que nuestra nación aguanta y progresa y unir a los 23 millones de taiwaneses. También mantendré el compromiso de resistir a la anexión y a cualquier ataque a nuestra soberanía”, aseveró.

El mandatario también destacó que Taiwán es una tierra donde "la democracia y la libertad crecen y florecen", instando a los 23 millones de habitantes de la isla a mantenerse unidos y "abrazar el futuro" frente a los desafíos que enfrentan.

En su discurso, Lai también abordó su plan de acción conocido como los "Cuatro Pilares para la Paz", que incluye un gran refuerzo de la defensa nacional de Taiwán, el fortalecimiento de las relaciones con los países democráticos, y el trabajo conjunto con sus aliados para disuadir posibles agresiones. "Parte de mi misión es salvaguardar las vidas y las propiedades de nuestra gente", afirmó, resaltando la importancia de garantizar la paz a través de una sólida capacidad de defensa.

El presidente taiwanés reiteró su compromiso con el bienestar de la población. “Además, mi misión es cuidar de la vida y el sustento de los 23 millones de habitantes de Taiwán, desarrollar activamente nuestra economía y ampliar la inversión en asistencia social”, explicó. “También debo asegurar que los frutos de nuestro crecimiento económico puedan ser disfrutados por todo nuestro pueblo”, agregó.

Sin embargo, el líder taiwanés reconoció los desafíos que enfrenta Taipéi en el contexto global, incluyendo el cambio climático, las enfermedades infecciosas y el aumento del autoritarismo. Según el mandatario, estas amenazas suponen un desafío directo al "orden internacional basado en reglas" y ponen en peligro el modo de vida libre y democrático de la isla.

"Debemos fortalecer la resiliencia de Taiwán en varios frentes, incluyendo la defensa nacional, la economía, la prevención de desastres y nuestra democracia", dijo Lai, destacando que la unidad entre los taiwaneses será clave para enfrentar estos retos y asegurar la estabilidad en el Estrecho de Taiwán.

A pesar de las tensiones, el presidente taiwanés mostró su disposición a trabajar con China en áreas de interés común, como el cambio climático y la lucha contra enfermedades infecciosas, con el objetivo de "garantizar la seguridad regional y promover la paz y prosperidad mutuas". Lai señaló que la comunidad internacional espera que China "cumpla con sus responsabilidades globales" y coopere con Taiwán para contribuir a la paz y estabilidad en la región.

Sin embargo, también dejó claro que Taipéi está decidido a mantener su soberanía y no cederá ante presiones externas. En este sentido, reiteró que la isla seguirá comprometida con la paz, pero que "no cederemos en la defensa de nuestra independencia".

Las declaraciones de Lai se producen un día después de que el portavoz de la Oficina de China para Asuntos de Taiwán, Zhu Fenglian, lo acusara de aumentar las tensiones y promover posturas separatistas. Zhu describió las afirmaciones del presidente taiwanés como una "postura obstinada hacia la independencia" y aseguró que Lai está "intentando encubrir sus esfuerzos por dañar las relaciones a ambos lados del estrecho".

China considera a Taiwán como una provincia bajo su soberanía y se ha comprometido a reunificarla, incluso mediante la fuerza si es necesario. Sin embargo, el gobierno taiwanés ha dejado claro en múltiples ocasiones que no aceptará ninguna forma de anexión y continuará defendiendo su estatus independiente.

Aunque la mayoría de los países, incluido Estados Unidos, no reconocen oficialmente a Taiwán como un estado independiente, Washington ha mantenido su postura de oponerse a cualquier intento de tomar la isla por la fuerza. Además, EE UU ha proporcionado apoyo militar a Taipéi, comprometiéndose a suministrar armas defensivas en caso de conflicto.

El presidente Lai destacó en su discurso que "un Taiwán democrático no solo es el ideal de los 23 millones de taiwaneses, sino también lo que espera la comunidad internacional". En este contexto, el mandatario instó a la comunidad global a continuar apoyando la causa de la libertad y la democracia en la isla.

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