Operación Lanza del Sur: la ofensiva de EE UU contra el “narcoterrorismo” en medio del choque con Venezuela

El portaaviones USS Gerald Ford. / Marina de Guerra de Estados Unidos
El secretario de Defensa de EE UU formaliza una operación que refuerza el giro militar de la Administración de Trump en América Latina y que intensifica la presión sobre Nicolás Maduro.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha anunciado este jueves el inicio de una nueva fase militar en el Caribe y el Pacífico oriental con el objetivo declarado de “expulsar a los narcoterroristas del Hemisferio Occidental”. El anuncio formaliza la Operación Lanza del Sur, una campaña que refuerza el giro militar de la Administración de Donald Trump en América Latina y que intensifica la presión sobre el Gobierno de Nicolás Maduro.

La declaración, difundida por Hegseth en X, marca una escalada en una estrategia que Washington ya venía ejecutando desde septiembre mediante ataques extrajudiciales contra embarcaciones identificadas como narcolanchas, operaciones en las que el Ejército estadounidense ha matado a 80 civiles, según fuentes del Pentágono. “El presidente Trump nos ordenó actuar, y el Departamento de Guerra está cumpliendo”, afirmó el jefe del Pentágono. “Esta misión defiende nuestra patria, expulsa a los narcoterroristas y protege a nuestra gente de las drogas que nos están matando”.

El portaaviones Gerald Ford y la escalada militar

El anuncio llega apenas tres días después de que el portaaviones USS Gerald R. Ford, el más grande y moderno del mundo, entrara en la zona de responsabilidad del Comando Sur, en aguas internacionales próximas a Venezuela. Su despliegue había alimentado especulaciones sobre un posible salto cualitativo en la campaña militar, que podría incluir ataques directos contra objetivos en territorio venezolano.

El Ford y su grupo de escolta se suman a la flota ya desplegada cerca del límite marítimo venezolano, reforzando la capacidad operativa de Washington en la región. Al mismo tiempo, funcionarios del Pentágono confirmaron este jueves el vigésimo ataque en el Caribe contra una presunta narcolancha, parte de una serie de operaciones iniciadas a comienzos de septiembre.

Operación militar con objetivos políticos

La Casa Blanca afirma que la operación busca frenar un narcotráfico que cada año causa decenas de miles de muertes por sobredosis en Estados Unidos. Sin embargo, analistas de seguridad y expertos en política latinoamericana señalan que la verdadera finalidad podría ser forzar un cambio de régimen en Caracas. El propio presidente venezolano, Nicolás Maduro, denunció esta semana que Washington intenta “una nueva guerra infinita” en la región.

En declaraciones a CNN, Maduro pidió “paz” tanto al pueblo estadounidense como a Trump: “unámonos por la paz del continente. No más Libia, no más Afganistán”.

La presión diplomática también sigue activa. El miércoles, Hegseth y el jefe del Estado Mayor, Dan Caine, presentaron al presidente Trump un nuevo informe de inteligencia con escenarios posibles para la campaña militar. La decisión final sobre un aumento de las operaciones sigue en manos del Despacho Oval.

Una región en alerta

En paralelo, el secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró durante la madrugada que Washington no enviará tropas a México ni ejecutará “acciones unilaterales” en territorio mexicano en el marco de la guerra contra el narcotráfico. El mensaje buscó contener las tensiones abiertas con el Gobierno de ese país, pero no aclara si la misma limitación se aplicará al Caribe o a Venezuela.

La Operación Lanza del Sur supone uno de los movimientos militares estadounidenses más contundentes en América Latina desde la década de 1980. El despliegue de un portaaviones nuclear, junto con drones, buques de superficie y una fuerza de tarea conjunta creada en enero, conforma un dispositivo que inquieta a gobiernos y organismos internacionales por su potencial impacto regional.

Por ahora, la iniciativa avanza sin un calendario público y sin detalles técnicos. Pero las señales políticas son inequívocas: Trump ha decidido intensificar la presión militar para redibujar el equilibrio geopolítico del Caribe. Y Venezuela vuelve a situarse en el centro de la tensión entre Washington y sus adversarios estratégicos. @mundiario