La nueva Estrategia de Seguridad Nacional de EE UU redefine el orden global: así es la doctrina Trump

Donald Trump y líderes mundiales en la cumbre de paz de Sharm el-Sheij, Egipto. / @WhiteHouse
La Casa Blanca dibuja un mundo en disputa en el que marca un giro profundo: más unilateralismo, más presión sobre aliados y una narrativa civilizatoria que coloca a Europa en el centro de una supuesta decadencia.

La Administración Trump ha publicado una Estrategia de Seguridad Nacional que rompe con décadas de consenso bipartidista en Washington. El documento —33 páginas de diagnóstico geopolítico y prioridades estratégicas— dibuja un mundo en disputa, redefine el papel de EE UU y marca un giro profundo: más unilateralismo, más presión sobre aliados y una narrativa civilizatoria que coloca a Europa en el centro de una supuesta decadencia

La Estrategia de Seguridad Nacional (ESN) de 2025 es el manual de cómo la Casa Blanca concibe el mundo. Con Donald Trump de regreso, la visión abandona el multilateralismo tradicional y coloca el “America First” como arquitectura permanente de la política exterior. El documento no solo diagnostica amenazas: redefine alianzas, cuestiona la UE, revive la Doctrina Monroe y mantiene la mirada fija en China como el rival sistémico.

1. Europa, epicentro de un supuesto declive civilizatorio

La ESN describe a Europa como un continente en riesgo existencial.
Lo que dice el texto:

  • La UE y otros organismos “socavan la libertad política y la soberanía”.
  • Las políticas migratorias que están “transformando el continente y creando conflictos”.
  • La caída de las tasas de natalidad y la pérdida de identidades nacionales y de confianza en sí mismos
  • En 20 años, Europa podría ser “irreconocible”.

Por qué es clave:
Trump asume como oficiales las tesis de la ultraderecha euroescéptica. La visión rompe con 80 años de política transatlántica y coloca a Washington como tutor civilizatorio del Viejo Continente.

Lo que quiere EE UU:

  • Que Europa “recupere su confianza civilizacional”.
  • Menos regulación y más apertura a productos estadounidenses.
  • Que asuma su propia defensa (implícitamente, el 5 % del PIB en gasto militar).
  • Frenar la impresión de que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) está “en constante expansión”.

Además, el documento alienta el ascenso de partidos “patrióticos europeos”, un guiño directo a las formaciones nacionalistas e identitarias de la UE, cuyo auge y peso actual tanto en sus respectivos países como en las instituciones europeas es “sin duda, motivo de gran optimismo”.

2. EE UU pone a la OTAN en la dana

La ESN plantea que, en unas décadas, “es más que posible que algunos miembros de la OTAN pasen a tener una mayoría no europea. Por lo tanto, es incierto si percibirán su lugar en el mundo, o su alianza con Estados Unidos, de la misma manera que quienes firmaron la Carta de la OTAN”.

Traducción diplomática: El vínculo transatlántico deja de ser incuestionable.
Consecuencias: Europa debe demostrar que sigue siendo un socio militar “fiable”.

3. Ucrania: distancia con Bruselas

Trump rechaza lo que denomina “expectativas poco realistas” de los gobiernos europeos sobre la guerra.
Señal política:

  • EE UU no quiere compromisos abiertos ni indefinidos.
  • Reorienta el foco estratégico desde Europa hacia Asia.

4. El regreso explícito de la Doctrina Monroe

La ESN proclama un “Corolario Trump” para el hemisferio occidental.
Qué implica:

  • Recuperar la primacía estadounidense en América Latina.
  • Impedir presencia militar o estratégica de potencias extrahemisféricas.
  • Pasar de una relación basada en cooperación política a una de control geopolítico.

Un cambio profundo respecto a los últimos 30 años de diplomacia hemisférica.

5. China, el rival estructural

Trump sostiene que su primera presidencia “corrigió” décadas de ingenuidad estadounidense con Pekín.
Prioridades:

  • Superioridad militar en el Indo-Pacífico.
  • Disuasión firme en torno a Taiwán.
  • Control de cadenas de suministro críticas.
  • Competencia económica y tecnológica a largo plazo.

La ESN considera Taiwán una pieza estratégica para dividir los dos teatros asiáticos y para asegurar el comercio global.

6. Oriente Próximo: menos centralidad, menos costes

La Casa Blanca celebra que la región ya no dicte la agenda exterior.
Nueva lógica:

  • Mantener influencia sin compromisos prolongados.
  • Contención del conflicto, no reconstrucción.
  • Fin de la idea de que Oriente Próximo es el núcleo de la política exterior estadounidense.

7. África: un enfoque utilitarista

Solo tres párrafos, pero muy reveladores.
La estrategia gira hacia:

  • Relaciones comerciales basadas en recursos naturales.
  • Menos ayuda y más inversión condicionada.
  • Evitar compromisos militares prolongados.

La región se convierte en un espacio de interés limitado.

8. La filosofía estratégica: fuerza, autosuficiencia y civilización

Los pilares:

  • “Paz a través de la fuerza”.
  • Comercio equilibrado vía aranceles.
  • Fin de la “era de la migración masiva” y garantizar la “protección de los derechos y libertades fundamentales”.
  • “Reparto de las cargas” geopolíticas, porque “los días en que Estados Unidos apuntalaba todo el orden mundial como Atlas han terminado”.

El documento enmarca estas prioridades como un renacimiento nacional inspirado en la tradición fundacional estadounidense.

La ESN es más que un texto: es la plantilla del mundo según Trump. Un mundo de bloques, menos cooperación y más competencia abierta. @mundiario