Merz busca el apoyo de Los Verdes para la reforma que disparará el gasto militar de Alemania

“¿Qué más quieren?”, replicó el líder democristiano y futuro canciller alemán a los diputados ecologistas, necesarios para sacar adelante las inversiones masivas en defensa e infraestructuras.
Friedrich Merz, líder de la CDU y canciller de Alemania. / RR.SS.
Friedrich Merz, líder de la CDU y próximo canciller de Alemania. / RR.SS.

El canciller electo de Alemania, Friedrich Merz, se enfrenta a su primer gran reto político antes incluso de asumir oficialmente el cargo. El líder de la Unión Democristiana/Unión Socialcristiana (CDU/CSU) lucha por conseguir los apoyos necesarios en el Bundestag para aprobar una ambiciosa reforma constitucional que permita un endeudamiento masivo y garantice el aumento del gasto militar ante las crecientes amenazas a la seguridad europea.

La iniciativa de Merz busca desbloquear 500.000 millones de euros de un fondo de inversión para infraestructuras y una modificación a la Constitución que permitirá relajar el freno de la deuda, destinada al refuerzo de las capacidades defensivas de Alemania, en un contexto de incertidumbre geopolítica que incluye la creciente aproximación de EE UU a Rusia y la posibilidad de que Washington retire su compromiso de defensa con Europa. Sin embargo, la aprobación de esta medida requiere una mayoría de dos tercios en el Parlamento, un objetivo que se presenta complicado para la coalición conservadora CDU/CSU y sus futuros socios el Partido Socialdemócrata (SPD), que ya han mostrado su apoyo a la propuesta.

El desafío principal para Merz radica en conseguir el respaldo de los ecologistas. Katharina Dröge, jefa del grupo parlamentario de Los Verdes, expresó su escepticismo y acusó a Merz de ser “incoherente”. Durante la campaña, la CDU/CSU había criticado la supuesta incapacidad del partido ecologista para gobernar después del colapso de la coalición semáforo del canciller socialdemócrata Olaf Scholz, en el que también estuvieron los liberales, lo que ha complicado ahora la negociación entre ambas formaciones.

“¿Qué más quieren?”, replicó Merz a la bancada de Los Verdes, en un tono que no ayudó a suavizar las tensiones. La formación ecologista, que hasta las elecciones formaba parte del Gobierno con el SPD y los liberales del FDP, exige que el plan de inversión militar sea acompañado de garantías en materia de protección climática, algo a lo que el democristiano futuro canciller ha accedido en el debate de este jueves en el pleno del Bundestag.

Alemania tiene urgencia para reformar su Constitución

El líder democristiano ha destacado que la propuesta es urgente debido a la incertidumbre sobre el futuro de la protección militar estadounidense y los posibles efectos de la recesión alemana, agravada por la crisis energética derivada de la invasión de Rusia a Ucrania y la guerra comercial con el presidente de EE UU, Donald Trump.

Según el presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, la economía alemana podría mantenerse en recesión por la falta de inversiones y las crecientes tensiones con Washington. Merz confía en que su plan de rearme, que podría suponer una inyección de hasta un billón de euros, sirva para revitalizar la industria y recuperar el crecimiento.

El debate parlamentario sobre la reforma constitucional para relajar el freno de la deuda ha generado una fuerte disputa entre las principales fuerzas políticas. Mientras la CDU/CSU y el SPD buscan alcanzar la mayoría de dos tercios necesaria para su aprobación, Los Verdes se muestran reticentes a apoyar la iniciativa sin obtener concesiones. A pesar de haber defendido siempre una mayor inversión en defensa para hacer frente a la incertidumbre geopolítica en Europa y el conflicto con Rusia, los ecologistas piden que el fondo de inversiones de 500.000 millones de euros no sirva para que los democristianos financien promesas electorales ajenas a la defensa.

La ultraderecha alemana cercana al Kremlin, representada por Alternativa para Alemania (AfD), ha cuestionado la legitimidad del voto en el Bundestag saliente, ya que los comicios del 23 de febrero renovaron la composición parlamentaria. La formación ha interpuesto un recurso ante el Tribunal Constitucional, argumentando que la actual Cámara baja en funciones ya no refleja la voluntad de los ciudadanos expresada en las últimas elecciones.

El futuro de la propuesta se decidirá el próximo martes, cuando el Bundestag se pronuncie sobre la reforma constitucional. Posteriormente, la medida deberá ser aprobada en el Bundesrat, donde los Estados federados tienen representación. Para Merz, la aprobación de su plan es crucial: si logra sacar adelante la reforma, consolidará su liderazgo y asegurará un respaldo financiero sin precedentes para el fortalecimiento de la defensa alemana. Pero, si fracasa, su mandato podría quedar debilitado antes incluso de asumir la cancillería, lo que complicaría su capacidad de gobernar y responder a los desafíos que enfrentará Berlín a la cabeza de una Europa en crisis. @mundiario

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