Marine Le Pen, bajo una nueva investigación europea: otra amenaza a su futuro político

La Fiscalía Europea ha abierto una nueva investigación por el presunto uso indebido de 4.3 millones de euros por parte del grupo Identidad y Democracia (ID), del que formaba parte el Reagrupamiento Nacional (RN).
Marine Le Pen, líder del Reagrupamiento Nacional (RN) de Francia. / @MLP_Officiel
Marine Le Pen, líder del Reagrupamiento Nacional (RN) de Francia. / @MLP_Officiel

La líder del Reagrupamiento Nacional (RM), Marine Le Pen, enfrenta una nueva amenaza judicial que podría complicar aún más sus ya comprometidas aspiraciones presidenciales. La Fiscalía Europea (EPPO, por sus siglas en inglés) ha confirmado la apertura de una investigación sobre el presunto uso indebido de fondos comunitarios por parte del grupo parlamentario Identidad y Democracia (ID), del que formó parte el partido de Le Pen durante la pasada legislatura.

Según medios como Le Monde, supuestamente ID habría gestionado de forma irregular más de 4.3 millones de euros entre 2019 y 2024. Aunque en ese periodo el liderazgo de ID estaba en manos de la Liga de Matteo Salvini, parte de esos fondos habrían beneficiado directamente a personas del entorno más próximo a Le Pen, incluyendo a su exconsejero Frédéric Chatillon —vinculado anteriormente a otros casos de financiación fraudulenta del partido— y su esposa.

Una de las claves del nuevo caso reside en los fondos asignados por ID a asociaciones sin ánimo de lucro, algunas de ellas con conexiones personales con dirigentes de partidos ultra y sin vínculo demostrable con la actividad política del Parlamento Europeo. En total, más de 700.000 euros habrían sido donados sin cumplir los criterios exigidos por la Eurocámara.

Ejemplos concretos como una presunta donación de 3.350 euros a una asociación de apoyo a bomberos en Saint Cloud —localidad donde residen varios líderes del RN— estarían siendo recogidos en la investigación. Las normas del Parlamento permiten destinar hasta el 5 % del presupuesto de los grupos a organizaciones externas, pero únicamente cuando estas actúan en relación con actividades políticas europeas, lo que no habría sido el caso.

Además, ID habría introducido en su documentación interna un nuevo tipo de gasto denominado “donaciones”, que no se recoge en las reglas oficiales de la Eurocámara, según la prensa francesa.

La condena previa y el recurso al TEDH

Desde el RN, las reacciones han condenado el cerco judicial contra su líder. El actual presidente del partido y eurodiputado, Jordan Bardella, ha calificado esta nueva investigación como una “operación de acoso” contra su formación. Bardella, que también lidera el nuevo grupo Patriotas por Europa junto al Fidesz del primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, y Vox de Santiago Abascal, ha intentado desligarse de los hechos asegurando que se trata de un ataque político en plena reconfiguración del poder en la extrema derecha europea.

Este nuevo frente judicial llega solo tres meses después de que Le Pen fuese condenada por la justicia francesa por malversación de fondos europeos, una sentencia que le impuso cuatro años de prisión (dos de ellos firmes) y cinco años de inhabilitación inmediata. La causa estaba relacionada con el desvío de casi tres millones de euros destinados a pagar falsos asistentes parlamentarios entre 2004 y 2016.

La líder ultra ha recurrido esta condena ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), solicitando la suspensión provisional de la inhabilitación para no quedar excluida de la carrera presidencial de 2027. En su recurso, invoca el artículo 39 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, alegando que la medida judicial viola gravemente sus derechos y los de sus votantes.

Aun así, incluso si lograra una suspensión temporal, el efecto político de esta doble acusación —una ya condenada y otra en proceso de investigación— debilita significativamente su figura en la escena nacional e internacional.

¿Fin de ciclo para Le Pen o nuevo punto de resistencia?

La pregunta ahora es si este cúmulo de causas judiciales marcará el declive definitivo de Marine Le Pen o si, por el contrario, reforzará su narrativa de víctima de una conspiración institucional. No es la primera vez que la líder del RN se ve envuelta en casos de financiación irregular, pero sí es la primera vez que las consecuencias legales amenazan directamente su elegibilidad para las presidenciales.

El auge del grupo Patriotas por Europa, fundado tras la disolución de ID y con Vox como nuevo aliado, podría ofrecerle una plataforma internacional, pero su futuro electoral en Francia sigue en manos de la justicia. El proceso de apelación de su condena anterior está previsto para 2026, lo que significa que la sombra judicial la acompañará hasta el último minuto previo a una hipotética candidatura en 2027.

Con dos causas abiertas, Marine Le Pen se enfrenta al mayor desafío político de su carrera. @mundiario

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