¿Cómo eligen los líderes europeos a los altos cargos de la UE?

El Consejo Europeo se reúne este lunes para avanzar en el nombramiento de los puestos más importantes de la Unión Europea para los próximos cinco años.
Volodímir Zelenski, Charles Michel y los líderes de los Veintisiete en Bruselas. / Consejo Europeo
Volodímir Zelenski, Charles Michel y los líderes de los Veintisiete en Bruselas. / Consejo Europeo

Los líderes europeos se congregan este lunes para dar los primeros pasos en aras de decidir sobre los altos cargos que dirigirán la Unión Europea en los próximos años. La reunión marca el inicio de un proceso que culminará con la ratificación del Parlamento Europeo, pero ya se perfilan favoritos para los puestos clave: la presidencia de la Comisión Europea y la del Consejo Europeo. Fuentes comunitarias indican que sería sorprendente que la alemana Ursula von der Leyen no repitiera como presidenta de la Comisión, y se espera que el portugués António Costa sea nombrado presidente del Consejo.

Los puestos más relevantes que se reparten tras las elecciones europeas del 9 de junio incluyen la presidencia de la rama Ejecutiva de la UE, la del cónclave de jefes de Estado y de Gobierno, el puesto del alto representante para la Política Exterior y de Seguridad, y la presidencia de la Eurocámara. La primera ministra estonia, Kaja Kallas, suena fuerte para el cargo que puede ser entendido como el Ministerio de Exteriores y vicepresidencia del bloque comunitario, y la eurodiputada maltesa Roberta Metsola tiene altas probabilidades de repetir como presidenta del Parlamento Europeo.

La elección de estos altos cargos es un delicado proceso de equilibrio político y geográfico. La distribución debe representar a las principales familias políticas (conservadores, socialdemócratas y liberales) y considerar la procedencia geográfica de los candidatos, evitando que los países grandes dominen sobre los medianos y pequeños. También se busca un equilibrio de género.

 Los perfiles de los favoritos —una democristiana alemana, un socialista portugués, una liberal báltica y una conservadora maltesa— reflejan estos esfuerzos de equilibrio, que también corresponden con los puntos cardinales.

Ursula Von der Leyen y António Costa suenan con fuerza

El encuentro de este lunes es “informal” y, en teoría, no debería tomar decisiones oficiales. Sin embargo, es probable que se hagan acuerdos preliminares que se formalizarán en el siguiente Consejo Europeo dentro de 10 días. Durante este tiempo, los líderes negociarán para asegurar la mayor cuota de poder para sus países en la próxima Comisión Europea, para hacerse con las mejores comisarías y para influir en su programa político.

La presidencia de la Comisión Europea es nominada por el Consejo Europeo por mayoría cualificada y debe ser ratificada por mayoría absoluta en el Parlamento Europeo. Ursula von der Leyen, actual presidenta de la Comisión, tiene el respaldo del Partido Popular Europeo (PPE), el mayoritario con 190 escaños tras las elecciones europeas, y que cuenta con el peso territorial de 14 Estados miembros liderados por su familia política. Su reelección parece segura, pero la misma Von der Leyen sabe que en Bruselas nada está garantizado hasta la ratificación final.

El nombre de António Costa, ex primer ministro portugués, ha sido mencionado durante mucho tiempo para la presidencia del Consejo Europeo. Aunque su candidatura se vio afectada por un caso de corrupción de su entorno cercano que le forzó a dimitir, su posición se ha fortalecido a medida que las medidas judiciales en su contra han perdido fuerza en los tribunales. Costa tiene buena relación con muchos líderes europeos, pero su principal rival podría ser la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, también socialista.

Alto Representante y el Parlamento Europeo

Para el puesto de alto representante para la Política Exterior, Kaja Kallas es una fuerte candidata, aunque su perfil antirruso y falta de experiencia en otras regiones del mundo (principalmente África y América Latina) podrían jugar en su contra y favorecer a la postre a su correligionario liberal, el primer ministro belga en funciones Alexander de Croo, quien dimitió por sus malos resultados en las elecciones federales en Bélgica, que coincidieron con las europeas el 9-J. En cuanto a la presidencia del Parlamento Europeo, Roberta Metsola es la favorita para continuar en el cargo, siguiendo la tradición de alternancia entre socialistas y populares tras la muerte del italiano David Sassoli.

La invasión de Ucrania y las tensiones internacionales han incrementado la importancia de estos cargos. La presidencia de la Comisión Europea y el Consejo Europeo jugarán roles cruciales en la respuesta de la UE a estos desafíos. La elección de los altos cargos determinará el rumbo político y estratégico de la Unión en un periodo de cambios y tensiones globales.

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