El liderazgo de Mozambique en la Unión Africana y la ONU
Mozambique, excolonia portuguesa independizada en 1975 con más de 32 millones de habitantes situada en el África austral, está consolidándose como uno de los países más activos en la escena internacional de la Unión Africana. Bajo el liderazgo desde 2014 del presidente Filipe Jacinto Nyusi, profesor e ingeniero formado en las universidades de Checoslovaquia y Reino Unido, además de haber ampliado sus estudios en Estados Unidos, Sudáfrica, Suazilandia e India, el país ha logrado un alto nivel de crecimiento económico, como reflejan las estadísticas del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
Mozambique es uno de los países fundadores de la CPLP, la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa, y cuenta con extensas relaciones no solo en el ámbito diplomático, sino también en el comercial y social con los países del área lusófona; el portugués es el idioma oficial del país, manteniendo intercambios especialmente con Portugal, Angola y Brasil. Además, existe una importante presencia de emigrantes y estudiantes mozambiqueños en Portugal, así como una relación muy intensa entre las instituciones educativas.
El gobierno del presidente Filipe Jacinto Nyusi ha impulsado una fuerte presencia de Mozambique en el seno de la Unión Africana y de las Naciones Unidas para buscar el apoyo de la Comunidad Internacional ante dos graves fenómenos globales que también han afectado al país africano: el cambio climático, con los cuantiosos daños del ciclón "Freddy" en 2023, y los ataques de grupos islamistas radicales, alineados con Al-Qaeda y el Estado Islámico, especialmente en la región de Cabo Delgado y zonas del norte del país.
El Frelimo, el Frente para la Liberación de Mozambique, es el partido que lideró el proceso de independencia y la guerra colonial hasta el acceso a la independencia en 1975. Esta fuerza política ha vencido en las sucesivas elecciones parlamentarias y presidenciales, impulsando políticas progresistas para reducir el atraso histórico del país, debido en gran medida a la colonización europea y a la posterior guerra civil con la Renamo, un grupo armado financiado y creado por la Sudáfrica del "Apartheid" y hoy reconvertido en un partido legal, así como promoviendo una política de buena vecindad con los vecinos a través de la SADC, la Comunidad de Desarrollo del África Austral, y la Unión Africana. El Frelimo es un partido de orientación progresista, miembro de la Internacional Socialista. Uno de sus líderes y representantes en el exterior es Elias Daniel Mutemba, miembro del Comité Central y responsable para Europa e Internacional del Frelimo, que intervino para explicar la situación actual del país africano, con los retos del Cambio Climático y los desplazados en la región norte, y conseguir apoyos de países e instituciones para la recuperación y reconstrucción de varias regiones de Mozambique en diversos foros internacionales en los últimos años.
Mozambique ocupa en la actualidad un destacado papel en las Naciones Unidas como miembro no permanente del Consejo de Seguridad. Pedro Comissário Afonso, el experimentado y reconocido Embajador Representante Permanente, lidera un activo equipo de diplomáticos en Nueva York que trabajan para fomentar la Paz y la Seguridad internacionales, con especial atención a África, pero también a regiones hermanas como América Latina o Asia. Es de destacar también el importante papel en Nueva York de Domingos Estevao Fernandes, Embajador Representante Permanente Adjunto, de Paula da Conceição Machatine Honwana, diplomática y consejera jurídica, así como de Pedro Filipe Nhacota Junior, Segundo secretario de Carrera Diplomática. Todos ellos bajo el liderazgo de la Ministra de Asuntos Exteriores y Cooperación de Mozambique, Verónica Nataniel Macamo Dlhovo, que previamente ejerció como la primera Presidenta de la Asamblea Nacional de Mozambique, el parlamento del país, impulsando medidas contra la explotación infantil y los matrimonios forzados en una avanzada agenda feminista. La política exterior de la República de Mozambique se ha guiado por los objetivos de reforzar la presencia de África en el escenario e instituciones internacionales, con medidas como su solicitud de acabar con la injusticia histórica de la exclusión de África de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU. En este sentido, Mozambique ha promovido una activa labor en Nueva York para lograr una reforma del Consejo de Seguridad de la ONU con la ampliación e incorporación como miembros permanentes de varios países de la Unión Africana.
La economía de Mozambique está basada en un importante sector agrícola y pesquero, así como en un creciente sector industrial y un dinámico sector de servicios. Las tasas de crecimiento económico se ven también acompañadas de una fuerte actividad cultural, con reconocidos escritores y poetas, así como importantes medios de comunicación tanto televisivos como periódicos, como "O País" o "Diario de Mozambique". Mozambique enfrenta el futuro, a pesar de los retos comunes a otros países africanos como el cambio climático, con optimismo renovado, con una de las tasas de crecimiento más elevadas y con una apuesta por políticas sociales a favor de los derechos de la infancia y la mujer. En este sentido, la cooperación internacional desde las instituciones multilaterales (Banco Mundial, etc.) y desde los países de la Unión Europea debe intensificarse para ayudar al país africano a avanzar hacia nuevas metas de progreso. @mundiario

