Trudeau endurece las políticas migratorias de Canadá ante presiones internas

El flujo masivo de inmigrantes ha creado presión sobre los servicios públicos como la vivienda, educación y sanidad, que han enfrentado una demanda desbordante.
Justin Trudeau. / Mundiario
Justin Trudeau. / Mundiario

En respuesta a la creciente presión sobre diversos sectores económicos, la escasez de viviendas y el aumento de solicitantes de asilo, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, ha anunciado un giro en las políticas migratorias de Canadá. Reconocido históricamente por su apertura hacia la inmigración, el país ha comenzado a implementar medidas que restringen la llegada de trabajadores extranjeros temporales y refuerzan los controles fronterizos.

El pasado 26 de agosto, Trudeau presentó nuevas disposiciones para limitar la contratación de trabajadores temporales extranjeros en diversas industrias. A pesar de recalcar que Canadá sigue comprometido con su enfoque de apertura, el primer ministro afirmó que las medidas buscan garantizar una integración responsable y un camino al éxito para los inmigrantes. "Seguimos siendo un país abierto, pero responsable en la manera en que integramos a quienes llegan", destacó Trudeau.

A partir del 26 de septiembre, los trabajadores temporales extranjeros solo podrán ocupar hasta el 10% de los puestos en una empresa. Además, en regiones con tasas de desempleo superiores al 6%, no podrán ser contratados para trabajos de baja remuneración, salvo en sectores esenciales como la construcción, la seguridad alimentaria y la salud. Estos permisos tendrán una duración de un año, una medida que marca un cambio significativo frente a las políticas anteriores. En 2023, Canadá aprobó 184.000 permisos para trabajadores temporales, un 88% más que en 2019, lo que refleja la magnitud del ajuste en la política migratoria.

La Federación Canadiense de la Empresa Independiente ha criticado las nuevas políticas, alegando que los sectores afectados no fueron consultados y que la mano de obra disponible en el país no es suficiente para satisfacer las necesidades actuales. Dos días después de las nuevas medidas, el gobierno canadiense eliminó un mecanismo que permitía a los visitantes solicitar permisos de trabajo mientras permanecían en el país.

Estas decisiones se suman a otras restricciones migratorias implementadas este año. En enero, Marc Miller, ministro de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía, anunció un límite temporal en la emisión de visas para estudiantes extranjeros, reduciendo en un 35% los permisos aprobados en 2023. Además, se establecieron límites en las horas de trabajo para estudiantes internacionales fuera de sus centros educativos. Estas medidas reflejan la creciente preocupación por la presión que la inmigración ejerce sobre los servicios públicos y la infraestructura del país.

Canadá recibió cerca de 144.000 solicitudes de asilo en 2023, lo que representa un aumento del 57% respecto al año anterior. En respuesta, el gobierno canadiense reintrodujo el visado para ciudadanos mexicanos a fines de febrero, tras un aumento en la cantidad de solicitudes de refugio procedentes de México. A pesar de que Canadá planea recibir hasta 500.000 inmigrantes en 2025, el ministro Miller no descarta reducir esta cifra en función de las circunstancias.

El flujo masivo de inmigrantes ha creado desafíos significativos, especialmente para los gobiernos provinciales y locales. Servicios públicos como la vivienda, educación y sanidad han enfrentado una demanda desbordante, exacerbada por la alta inflación. La provincia de Quebec ha sido especialmente vocal en su crítica a las políticas del gobierno federal, logrando obtener 750 millones de dólares canadienses en compensaciones por los costos derivados de la gestión de solicitantes de asilo entre 2021 y 2023.

Catherine Xhardez, experta en políticas de inmigración de la Universidad de Montreal, señala que las medidas recientes responden a una planificación deficiente tras la pandemia. "Las políticas implementadas tras la pandemia relajaron varios controles sobre los trabajadores temporales, lo que ha generado efectos no anticipados", explica Xhardez. Además, menciona que la situación internacional, con múltiples crisis y conflictos, ha contribuido al aumento en la demanda de asilo en Canadá.

Por su parte, Pierre Poilievre, líder del Partido Conservador, ha aprovechado el momento para criticar duramente la gestión de Trudeau, calificando el sistema migratorio canadiense de "roto" debido a lo que considera la incompetencia del gobierno liberal. Poilievre sostiene que las políticas actuales han provocado un cambio en la percepción de los canadienses hacia la inmigración, lo que podría tener implicaciones electorales significativas en las próximas elecciones.

El tema migratorio ha cobrado una relevancia sin precedentes en el escenario político canadiense. Encuestas recientes sugieren que uno de cada cinco canadienses considera la inmigración como uno de los principales problemas del país. Esta preocupación está influenciada por la creciente percepción de que los sistemas de apoyo, como la vivienda y los servicios sociales, están siendo sobrepasados.

Con elecciones previstas para octubre de 2025, aunque podrían adelantarse debido a la ruptura del pacto entre el Partido Liberal y el Nuevo Partido Democrático, la inmigración será un tema central en la campaña política. Mientras tanto, el gobierno de Trudeau busca ajustar el curso de sus políticas para mantener el equilibrio entre su histórica apertura y las nuevas demandas internas. @mundiario

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