Israel pone en peligro el alto el fuego con Hezbolá tras los nuevos bombardeos al Líbano

Las autoridades libanesas han condenado el último ataque israelí en Beirut y han solicitado a los países garantes de la tregua que presionen a Tel Aviv para que respete todas las disposiciones del acuerdo.
Hervé Magro, embajador de Francia en el Líbano, el diplomático Jean-Yves Le Drian y el presidente del Líbano, Joseph Aoun. / Presidencia de la República del Líbano
Hervé Magro, embajador de Francia en el Líbano, el diplomático Jean-Yves Le Drian y el presidente libanés, Joseph Aoun. / Presidencia de la República del Líbano

El Ejército de Israel ha llevado a cabo un bombardeo aéreo en Dahiye, un suburbio chií al sur de Beirut, en la madrugada de este martes. El ataque, dirigido contra un edificio residencial, ha dejado cuatro muertos y siete heridos, incluidos dos en estado crítico, según el Ministerio de Sanidad libanés. Entre las víctimas se encuentra Hassan Bdeir, adjunto al responsable de asuntos palestinos en Hezbolá, quien era el principal objetivo de la operación israelí.

Este es el segundo bombardeo en cuatro días en esta zona, considerada un bastión del grupo militante libanés. La ofensiva se produce en un contexto de creciente tensión tras los recientes lanzamientos de cohetes desde el Líbano hacia Israel, los cuales no causaron víctimas. Aunque Hezbolá ha negado su participación en estos ataques, Israel ha decidido volver a poner al grupo en su punto de mira.

El ejército israelí ha calificado la operación como una acción preventiva contra un "ataque terrorista inminente". En un comunicado conjunto, el ejército y los servicios de inteligencia señalaron que Bdeir estaba planeando un atentado conjunto con Hamás contra civiles israelíes y que su eliminación era necesaria para neutralizar la amenaza.

"El ataque fue contra un terrorista de Hezbolá que recientemente dirigió a agentes de Hamás y los asistió en la planificación de un ataque terrorista, significativo e inminente, contra civiles israelíes", reza el comunicado.

Las imágenes de la zona muestran el edificio parcialmente destruido, con las tres plantas superiores gravemente afectadas. Mientras los equipos de rescate trabajan en la zona, el ataque ha generado una ola de condenas en el Líbano, especialmente entre la comunidad chií y los aliados de Hezbolá.

Escalada militar: Israel intensifica su presencia en el espacio aéreo libanés

El bombardeo en Dahiye no ha sido el único movimiento militar de Israel en territorio libanés. Durante el martes, drones israelíes sobrevolaron a baja altitud varias regiones del país, incluyendo la ciudad de Nabatiye, la Becá occidental y el Hermel, en la frontera con Siria.

El constante zumbido de los drones genera una sensación de vigilancia y amenaza entre la población, que teme una escalada mayor en el conflicto. El Líbano, que carece de una Fuerza Aérea capaz de contrarrestar estas incursiones, depende de sus aliados internacionales para presionar a Israel y evitar una guerra a gran escala.

El presidente libanés, Joseph Aoun, afectado por una creciente presión dentro del Parlamento, ha denunciado el ataque israelí y ha solicitado a la comunidad internacional que defienda la soberanía de su país. Aoun, quien asumió el cargo en enero con el respaldo de Estados Unidos y Arabia Saudí, ha intentado contener la crisis mediante la diplomacia y evitar represalias militares que puedan justificar una nueva ofensiva israelí.

“Necesitamos que nuestros amigos en el mundo se movilicen para defender el derecho de Líbano a la soberanía territorial”, declaró Aoun este martes. También hizo referencia a la dificultad de obtener garantías de seguridad: “Si Estados Unidos y Francia no pueden asegurarnos protección, ¿quién lo hará?”

Las reacciones internacionales han sido mixtas. Mientras que Francia condenó el ataque como "inaceptable y unilateral", Estados Unidos defendió el derecho de Israel a actuar en defensa propia.

El presidente francés, Emmanuel Macron, criticó la acción israelí y afirmó que no había evidencia clara de la autoría de los ataques con cohetes contra Israel. "Es fundamental que el acuerdo entre Líbano e Israel sea respetado, y hoy Israel no lo ha hecho", declaró.

El presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, principal negociador del acuerdo de alto el fuego con Israel, ha solicitado la intervención "urgente" de países garantes tras los recientes ataques. Berri destacó el compromiso del Líbano en cumplir con todas las disposiciones del acuerdo y exigió que se respete la soberanía del país.

Hezbolá advierte sobre posibles represalias

El nuevo líder de Hezbolá, Naim Qasem, ha advertido que su organización podría retomar acciones militares si Israel continúa violando los pactos. "Si Israel no respeta el acuerdo y el Estado libanés no logra una solución política, no tendremos más remedio que explorar otras opciones", declaró Qasem, insinuando que Hezbolá podría reanudarse a la ofensiva contra Israel.

Sin embargo, la organización está actualmente debilitada política y militarmente, y una escalada militar podría resultar en una respuesta devastadora por parte de Israel.

A pesar del acuerdo de alto el fuego, Israel aún mantiene cinco posiciones militares en el sur de Líbano, lo que ha sido denunciado por el Gobierno libanés como una violación de la retirada pactada.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha dejado claro que no planea ceder el control de estas posiciones estratégicas. Además, informes de la agencia estatal libanesa ANI señalan que el ejército israelí ha comenzado a fortificar una de estas bases con muros de hormigón y sistemas de vigilancia, lo que ha generado nuevas tensiones en la región. @mundiario

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