Igor Kirillov: el general ruso a cargo de armas químicas asesinado en un atentado
El asesinato de Igor Kirillov, jefe de las Tropas de Protección Radiológica, Química y Biológica del ejército ruso, ha desatado tensiones internacionales y conmoción en Moscú. Kirillov, acusado por Occidente de liderar operaciones con armas químicas en Ucrania, murió en un atentado con bomba en la capital rusa.
Kirillov fue un general de alto rango conocido por encabezar las fuerzas encargadas de la protección química, biológica y radiológica de Rusia desde 2017. Su trayectoria incluyó la dirección de la prestigiosa Academia Timoshenko, especializada en estrategias de defensa química y biológica. Además de su rol militar, Kirillov era un portavoz frecuente del Kremlin, conocido por emitir declaraciones polémicas que incluían las constantes acusaciones infundadas contra Estados Unidos y Ucrania.
Entre sus afirmaciones más destacadas estaba la acusación de que Estados Unidos construía laboratorios de guerra biológica en Ucrania y otras exrepúblicas soviéticas y otra en la que Occidente utilizaba animales portadores de enfermedades como herramientas biológicas y que EE UU planeaba liberar "enjambres de mosquitos de combate". Estas declaraciones fueron desmentidas por expertos independientes, pero amplificadas por los medios favorables al Kremlin.
El general y su asistente murieron el pasado martes al detonar un explosivo colocado en un patinete eléctrico en la avenida Ryazansky, en Moscú. Según fuentes del Servicio de Seguridad Ucraniano (SBU), el ataque fue una "operación especial contra un objetivo legítimo, ya que dio órdenes de utilizar armas químicas prohibidas contra el ejército ucraniano”. Este hecho marca un duro golpe a la seguridad estatal y a la inteligencia rusa, pues se trata del asesinato de uno de los oficiales de alto rango más conocidos por la ciudadanía y en pleno centro de la capital rusa.
Occidente había acusado a Kirillov de liderar la implementación de armas químicas en Ucrania, incluyendo agentes asfixiantes y otras sustancias tóxicas. El Ministerio de Defensa británico afirmó que sus fuerzas estaban vinculadas al uso de cloropicrina, un agente asfixiante ampliamente utilizado en la Primera Guerra Mundial, lo que constituye una violación de los compromisos asumidos por Moscú bajo la Convención sobre Armas Químicas de 1993. Además, denunciaron el despliegue de drones armados con agentes químicos.
Ucrania, por su parte, denunció más de 4.800 casos de uso de armas químicas por parte de Rusia desde el inicio de la invasión en febrero de 2022. En mayo, el Departamento de Estado de EE UU impuso sanciones a la unidad de Kirillov tras confirmar que Rusia había empleado cloropicrina.
El asesinato de Kirillov representa un mensaje directo hacia el Kremlin y subraya la capacidad de Ucrania para llevar a cabo operaciones en territorio ruso. Algunos analistas incluso especulan sobre la participación de aliados occidentales en el atentado.
Kirillov había ganado notoriedad no solo por sus acusaciones hacia Occidente, sino también por sus constantes advertencias sobre supuestos planes ucranianos para fabricar "bombas sucias". Estas afirmaciones, calificadas como "falsas" por la comunidad internacional, se utilizaron para justificar ciertas acciones militares rusas, pero carecieron de evidencia sólida.
La muerte de Kirillov provocó reacciones inmediatas en la clase política rusa. En la Duma (el Parlamento ruso), se guardó un minuto de silencio en su honor. Konstantin Kosachev, vicepresidente de la Cámara Alta rusa, calificó su muerte como una "pérdida irreparable". Por su parte, el general retirado y diputado Andrei Gurulyov prometió represalias contra los responsables del atentado.
Este evento ha sido interpretado por muchos como una señal de que agentes enemigos están operando dentro de Rusia, una percepción que podría incrementar las tensiones internas en el país.
What's behind Ukraine's assassination of Russian General Igor Kirillov in Moscow? pic.twitter.com/kjIC0ZM9mT
— DW News (@dwnews) December 17, 2024
El asesinato ocurre en un momento crítico para Rusia, justo después de una reunión del Ministerio de Defensa en la que el presidente Vladímir Putin destacaba avances militares en Ucrania. Además, se produce pocos días antes del programa televisivo anual "Línea Directa" de Putin, donde se esperaba que transmitiera un mensaje cargado con optimismo sobre la situación del país y la de "operación especial en Ucrania".
Sin embargo, la muerte de Kirillov contrasta duramente con la narrativa oficial del Kremlin, exponiendo vulnerabilidades en la seguridad interna y poniendo en duda el control del Gobierno ruso sobre su extenso territorio. @mundiario


