Hunter Biden: el primer hijo de un presidente de EE UU sentado en el banquillo
Hunter Biden, de 54 años, enfrenta hoy un juicio histórico, convirtiéndose en el primer hijo de un presidente estadounidense en ejercicio que se sienta en el banquillo de los acusados. Su juicio, que comienza este lunes, aborda tres delitos que podrían conllevar una pena máxima de 25 años de prisión. La Fiscalía le acusa de mentir en dos formularios al afirmar que estaba libre de adicciones cuando compró un revólver del calibre 38 en octubre de 2018 y de mantenerlo ilegalmente en su poder durante varias semanas.
Hunter Biden, quien se ha declarado no culpable, comparece en el tribunal en un contexto de intensa atención mediática y política. Este juicio coincide con la reciente condena al exmandatario Donald Trump por 34 delitos relacionados con falsificación de documentos, subrayando la afirmación del presidente Joe Biden de que "nadie está por encima de la ley". En un giro irónico del destino, el juicio se lleva a cabo en un edificio que lleva el nombre de J. Caleb Boggs, el senador republicano al que Joe Biden, entonces un joven político demócrata, derrotó en 1972.
Los republicanos han señalado durante años a Hunter Biden como una vulnerabilidad del presidente. Pese a sus intentos fallidos de implicar a Joe Biden en actividades ilegales vinculadas a los negocios de su hijo, han politizado continuamente los problemas legales de Hunter. Además de los cargos actuales, el imputado enfrenta otros nueve delitos fiscales en un tribunal de California.
El juicio, que comienza con la selección del jurado, se espera que dure aproximadamente dos semanas. Este proceso judicial representa un golpe tanto político como personal para el presidente Biden, quien ha mostrado un apoyo constante a su hijo, incluso apareciendo en público con él recientemente.
Este lunes comienza uno de los dos juicios a los que se enfrenta Hunter Biden: estos son los detalles que debes saber.#NTAHORA #NTA pic.twitter.com/4jx7SHGDLt
— Noticias Telemundo (@TelemundoNews) June 3, 2024
Hunter Biden había admitido inicialmente la compra y posesión ilegal del arma como parte de un acuerdo con la Fiscalía para recibir penas menores por dos delitos fiscales ya regularizados y archivar el caso del revólver. La Fiscalía acordó no perseguir la compra de la pistola si Hunter se mantenía alejado de las drogas durante dos años y renunciaba a poseer armas en el futuro. Sin embargo, este acuerdo se desmoronó cuando la jueza Maryellen Noreika, nombrada por Trump, lo rechazó debido a diferencias en la interpretación del acuerdo entre la acusación y la defensa, y la presión de los republicanos.
Los cargos que enfrenta Hunter Biden podrían conllevar penas máximas de hasta 25 años de cárcel y multas de hasta 750.000 dólares, aunque no es común que se impongan penas tan severas en casos similares. Durante la primera audiencia, el juez destacó que estas son "penas máximas", sugiriendo que las sentencias reales podrían ser menores.
Para lograr una condena, los fiscales deben demostrar más allá de toda duda razonable que Hunter Biden hizo una declaración falsa en su formulario de compra de armas y que esta mentira fue relevante para la venta. Además, deben probar que sabía que era un consumidor ilegal de drogas y que poseía un arma de fuego conscientemente.
El incidente central ocurrió el 12 de octubre de 2018, cuando el hijo del presidente compró un revólver Colt Cobra 38SPL en una tienda de armas en Wilmington, Delaware. En el formulario de compra, marcó que no era consumidor ilegal de drogas, a pesar de que en sus memorias reconoce luchar contra una adicción al crack en ese periodo. Sus abogados argumentan que pudo haber creído que estaba limpio tras un periodo de rehabilitación de 11 días.
La Fiscalía podría llamar a declarar a la exesposa de Hunter Biden y a la viuda de su hermano Beau Biden para testificar sobre su adicción. La defensa, por su parte, intentará desacreditar las pruebas de la acusación. Al igual que Trump, Hunter Biden sostiene que es víctima de una persecución política, alegando que ha sido "acusado selectivamente con un propósito político impropio". Sin embargo, la jueza que rechazó su trato ha desestimado este argumento, permitiendo que el caso avance.
La atención sobre este juicio es intensa, dado el contexto político y personal en el que se desarrolla, y podría tener implicaciones significativas tanto para Hunter Biden como para la administración de su padre en medio de la próxima campaña presidencial. @mundiario
Biden comments as jury selection begins in Hunter Biden’s trial. Notice how he isn't calling the trial a ‘witch hunt,’ or attacking the judges. He's not even attacking the judge's children:
— Brian Krassenstein (@krassenstein) June 3, 2024
“As the President, I don't and won't comment on pending federal cases, but as a Dad, I… pic.twitter.com/DrZTRTVhBh


