Herzog niega la participación de Israel en las explosiones de los dispositivos de Hezbolá

El preseidente israelí, Isaac Herzog, aseguró que su país "no está interesado" en un conflicto bélico con el Líbano, aunque reconoció que la situación es tensa.
Isaac Herzog, presidente de Israel. / RR.SS.
Isaac Herzog, presidente de Israel. / RR.SS.

El presidente de Israel, Isaac Herzog, negó categóricamente este domingo cualquier implicación de su país en las explosiones que afectaron a miles de dispositivos de comunicación utilizados por la milicia Hezbolá en el Líbano y Siria, un incidente que dejó un saldo de más de 40 muertos y alrededor de 3.000 heridos. Las declaraciones del mandatario llegan en medio de acusaciones tanto del gobierno libanés como de Hezbolá, quienes apuntan directamente a Israel como responsable de los ataques.

Tras las explosiones, el grupo chií respaldado por Irán que tiene una fuerte presencia política y militar en el Líbano, fue rápido en señalar a Israel como el principal culpable del incidente. Sin embargo, Herzog rechazó de manera tajante cualquier vínculo con las explosiones y subrayó que Hezbolá tiene "muchos enemigos" en la región. Según Herzog, el grupo ha sido un factor de desestabilización constante en Líbano, arrastrando al país hacia el caos.

“Hay muchos enemigos de Hezbolá por ahí. Hezbolá ha estado ahogando el Líbano, destruyendo el Líbano, causando el caos una y otra vez. Nosotros simplemente nos estamos defendiendo. Es todo lo que hacemos”, explicó Herzog en una entrevista con Sky News.

Durante la entrevista, Herzog aseguró que Israel "no está interesado" en un conflicto bélico con el Líbano, aunque reconoció que la situación es tensa y podría "intensificarse dramáticamente". El presidente israelí afirmó que su país está preparado para defenderse en caso de un ataque, pero enfatizó que el verdadero problema en Líbano es Hezbolá, que, ha "secuestrado" al país y lo ha convertido en un escenario de confrontación.

Los recientes enfrentamientos entre Tel Aviv y el grupo yihadista han generado preocupación sobre una posible escalada del conflicto en Oriente Próximo, especialmente después de los ataques en Beirut que causaron más de una decena de muertos y el aumento de las tensiones en la frontera.

El resurgimiento de los combates entre Israel y Hezbolá, junto con las explosiones y el bombardeo en Beirut, ha levantado alarmas a nivel internacional. En este contexto, la coordinadora especial de Naciones Unidas para Líbano, Jeanine Hennis-Plasschaert, advirtió sobre el riesgo de una "catástrofe inminente" en Oriente Próximo si las tensiones no se contienen. Igualmente, el Alto Representante de la Unión Europea, Josep Borrell, expresó su “preocupación extrema” ante la escalada de violencia en la región y pidió medidas urgentes para evitar una guerra abierta.

Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, afirmó este domingo que Hezbolá ha recibido "una serie de golpes que no podía imaginar" en los últimos días. Netanyahu advirtió que si los enfrentamientos en la frontera entre Israel y el Líbano continúan, Israel está dispuesto a tomar nuevas acciones.

“Si Hezbolá no ha entendido el mensaje, prometo que lo hará. Estamos decididos a garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos en el norte del país”, declaró Netanyahu en un mensaje transmitido desde su oficina.

A raíz de los recientes acontecimientos, el ejército israelí ha presentado a Estados Unidos sus "planes operativos" respecto al Líbano, lo que refleja la seriedad con la que Israel está abordando la situación. Estos planes, que aún no han sido detallados públicamente, se suman a la creciente preocupación internacional por la posibilidad de que el conflicto se expanda y arrastre a más actores regionales, mientras que la ONU y la UE instan a las partes a resolver sus diferencias a través del diálogo para evitar un conflicto mayor.

Hezbolá, que cuenta con el respaldo de Irán, no solo tiene una gran influencia militar, sino que también juega un papel político crucial en el Líbano. Su poder ha sido un factor de inestabilidad interna, ya que muchos lo ven como un Estado dentro de otro Estado. La situación es especialmente delicada en un momento en que el Líbano enfrenta una crisis económica sin precedentes, lo que agrava aún más las tensiones sociales y políticas. @mundiario

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