El futuro de USAID depende de la gestión de Marco Rubio: ¿qué implicaciones tiene?

El secretario de Estado de EE UU ha anunciado que asume la dirección de la agencia. Poco tiempo después de que Elon Musk había afirmado que el organismo, que emplea a 10.000 personas, iba a ser cerrado.
Marco Rubio, secretario de Estado de EE UU. / RR.SS
Marco Rubio, secretario de Estado de EE UU. / RR.SS

La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), una de las instituciones clave en la política exterior de EE UU, enfrenta una drástica reestructuración tras recientes declaraciones del asesor presidencial Elon Musk y la intervención directa del jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio.

Inicialmente, Musk afirmó que la agencia sería cerrada, calificándola de un "nido de víboras de marxistas de izquierda radical que odian a Estados Unidos". Sin embargo, horas después, Rubio precisó que USAID no desaparecerá de inmediato, sino que estará bajo su control. "Soy el director interino de USAID", afirmó Rubio durante su visita oficial a El Salvador.

El cambio de liderazgo en USAID llegó tras lo que Rubio describió como "insubordinación" por parte de la agencia. "No tuvimos más remedio que tomar medidas drásticas para poner esto bajo control", declaró en una entrevista con Fox News.

La transición ha generado un caos interno. Alrededor de 1.000 empleados se encontraron con el sistema informático bloqueado, mientras que varios altos funcionarios fueron puestos en licencia administrativa. La cuenta oficial de la agencia en X fue suspendida y su sitio web sigue inactivo.

Protestas y reacciones políticas

Frente a la sede de la USAID en Washington, varios manifestantes se congregaron con pancartas que exigían: "Salvemos USAID, salvemos vidas". La agencia, que opera en más de 120 países, financia programas críticos en salud y emergencias humanitarias y sirve al Gobierno estadounidense como herramienta para ejercer el "poder blando" la capacidad que tiene EE UU para obtener influencia en regiones estratégicas.

El dinamismo de Elon Musk, quien ha traído trabajadores de sus propias empresas para gestionar esta transición, ha tomado por sorpresa a los detractores. Los demócratas, quienes son minoría en el Congreso, calificaron la intervención de Rubio y Musk como "una toma de poder inconstitucional".

Desde su fundación en 1961, USAID ha sido un pilar esencial del 'soft power' estadounidense, destinando más de 40.000 millones de dólares anuales a programas de desarrollo, lucha contra la pobreza, promoción de la democracia y desarrollo económico. Estas iniciativas son cruciales para contrarrestar la amenaza del extremismo y la inmigración irregular.

El ala dura del Partido Republicano critica este presupuesto, argumentando que los recursos deberían centrarse en las necesidades internas. Sin embargo, los expertos advierten que la agencia es fundamental para mantener la estabilidad en regiones estratégicas y fomentar relaciones diplomáticas sólidas de EE UU.

Musk y su control sobre el presupuesto gubernamental

Elon Musk, quien dirige el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), afirmó haber discutido la medida directamente con el presidente Donald Trump, quien aprobó la reestructuración. Musk también insistió en obtener acceso al sistema de pagos del Tesoro, que maneja billones de dólares en fondos federales.

La legalidad de estas acciones es cuestionada, ya que ni Musk, o su equipo, son funcionarios federales, lo que genera dudas sobre su autoridad para tomar decisiones financieras de tal magnitud.

El sistema de pagos de la Oficina de Servicios de Rentas del Departamento del Tesoro gestiona anualmente un flujo de fondos federales que asciende a seis billones de dólares. Esta cantidad se destina a diversas áreas, incluyendo el fondo público de pensiones, el programa de seguro médico Medicare, los salarios federales y otros gastos esenciales.

Según informa The Washington Post, el nuevo secretario del Tesoro, Scott Bessent, aprobó la toma de control del sistema, la cual se hizo posible tras poner en licencia administrativa a un alto funcionario por negarse a entregar las llaves del sistema a los equipos de Elon Musk. Posteriormente, este funcionario se jubiló, según ha confirmado una fuente a la AFP.

Un grupo de legisladores demócratas, respaldados por decenas de empleados y contratistas de agencias que han sido suspendidos por la Administración de Trump, llevó a cabo una protesta frente a la sede de USAID, que permaneció cerrada para el personal el lunes.

Durante la manifestación, el representante de Maryland, Jamie Raskin, afirmó: "No tenemos una cuarta rama del gobierno llamada Elon Musk", dirigiéndose a los asistentes y criticando la influencia del empresario en la administración pública.

Aunque Trump aseguró que Musk "no puede hacer y no hará nada sin nuestra aprobación", el futuro de la agencia sigue siendo incierto si Marco Rubio no despliega reformas que sean aceptables para el presidente. La intervención en USAID podría marcar un cambio radical en la política exterior estadounidense y su enfoque hacia la cooperación internacional. @mundiario

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