Las fuerzas rusas continúan su paso en Donetsk, pese al creciente número de bajas
En la recta final de 2024, las fuerzas rusas han intensificado su ofensiva en la región de Donetsk, en el este de Ucrania, consolidando posiciones estratégicas y avanzando hacia ciudades clave como Pokrovsk y Kurájove. Este movimiento forma parte de una campaña militar que ha redibujado el mapa del conflicto en los últimos meses.
El Ministerio de Defensa ruso anunció recientemente la captura de los asentamientos de Trudove y Uspenivka, ubicados al sur de Kurájove, una ciudad con aproximadamente 18.000 habitantes. Según declaraciones del grupo de combate Khortytsia, las fuerzas ucranianas se vieron obligadas a retirarse tras enfrentarse a intensos combates defensivos en la zona. La toma de Uspenivka representa un avance significativo para Moscú, al consolidar el control en sectores cercanos a la línea del frente.
De acuerdo con el observatorio militar ucraniano DeepState, las tropas rusas se están reagrupando en las áreas recién capturadas, con ataques dirigidos hacia la sección Shevchenko-Andriivka. El objetivo inmediato parece ser la ciudad de Andriivka, lo que indica un intento de Rusia por expandir su control en esta región estratégicamente crucial.
El Instituto para el Estudio de la Guerra (IWS) reporta que las tropas rusas han disminuido su avance hacia Pokrovsk. El IWS sostiene que la disminución del impulso en el sur y suroeste de la ciudad se puede deber a la fatiga que presentan los efectivos rusos tras los intensos combates diarios.
NEW: Russian forces are gradually advancing south and southwest of Pokrovsk, but it remains unclear if Russian forces will be able to exploit these gains to envelop the town or if they intend to advance to the administrative boundary of Donetsk Oblast. 🧵
— Institute for the Study of War (@TheStudyofWar) December 24, 2024
1/4 pic.twitter.com/vsacEz1GHi
Aunque los avances rusos en Donetsk son significativos, han venido acompañados de un costo humano devastador. Según las cifras del Reino Unido y el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania, las bajas rusas superan las 768.000 desde el inicio de la invasión a gran escala en 2022. Este número incluye muertos, heridos, desaparecidos y prisioneros. Los meses de noviembre y diciembre han sido particularmente sangrientos, con registros diarios de hasta 2.030 bajas rusas en noviembre, el más alto desde el inicio del conflicto.
Por otro lado, Ucrania también ha sufrido pérdidas considerables. El presidente Volodímir Zelenski informó a principios de diciembre que las fuerzas ucranianas habían perdido 43.000 soldados en el campo de batalla. Además, según datos de la ONU, más de 12.340 civiles han muerto desde el inicio del conflicto en febrero de 2022.
La intensificación de los bombardeos aéreos por parte de Rusia ha tenido un impacto devastador en la población civil. En 2024, los ataques con armas de largo alcance y bombas aéreas representaron el 42% de las víctimas civiles, un aumento significativo respecto al año anterior, según la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. Entre octubre y noviembre, Moscú desplegó 2.576 drones y lanzó más de 100 bombas guiadas diariamente, afectando a ciudades densamente pobladas.
El impacto del conflicto no se limita al frente militar. La población civil en Donetsk y otras regiones afectadas enfrenta una crisis humanitaria cada vez más grave. Los constantes bombardeos han desplazado a miles de personas, destruyendo infraestructuras esenciales y dificultando el acceso a alimentos, agua y medicinas.
Ucrania está cada vez más a la defensiva en la guerra a medida que sus recursos se agotan y las perspectivas de la continuidad de la ayuda militar estadounidense siguen siendo inciertas tras la victoria electoral de Donald Trump en Estados Unidos.
A medida que el conflicto en Ucrania se prolonga, las perspectivas de una solución pacífica parecen lejanas. Con ambos bandos endureciendo sus posturas, el próximo año podría traer nuevas escaladas militares y mayores costos humanos. @mundiario


