Fraude y corrupción: Federica Mogherini, imputada por el caso de la formación de diplomáticos
La Fiscalía Europea (EPPO) ha imputado a la ex jefa de la diplomacia comunitaria Federica Mogherini —actual rectora del Colegio de Europa— por presuntos delitos de fraude, corrupción, conflicto de intereses y violación del secreto profesional en torno al proyecto de creación de la Academia Diplomática de la Unión Europea, según confirmó este miércoles el organismo con sede en Luxemburgo. La investigación, todavía en curso, sacude de lleno a las instituciones europeas y pone bajo escrutinio uno de sus programas estratégicos de formación para futuros diplomáticos.
Los cargos alcanzan también a otro alto cargo de la Comisión Europea y a un responsable del propio Colegio de Europa, que igualmente fueron detenidos el martes e interrogados por la policía judicial de Flandes occidental. EPPO informó de que los tres sospechosos han sido ya puestos en libertad al no existir riesgo de fuga, aunque permanecerán imputados mientras avanza la investigación judicial en Bélgica. Las autoridades recalcaron que todos mantienen la presunción de inocencia.
Registros en Bruselas y Brujas: la Fiscalía busca pruebas de un amaño en la licitación
El operativo incluyó registros simultáneos en las oficinas del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) en Bruselas, actualmente dirigido por Kaja Kallas; la sede del Colegio de Europa en Brujas, institución clave en la formación de élites comunitarias; los domicilios privados de los tres sospechosos.
Para algunos de ellos fue necesario solicitar previamente el levantamiento de inmunidades. El despliegue policial culminó con la detención de Mogherini, que desde 2022 dirige la Academia Diplomática de la UE, ahora precisamente bajo sospecha.
Entre los arrestados figura también el diplomático italiano Stefano Sannino, ex secretario general del SEAE y hoy director general para Oriente Próximo y Norte de África en la Comisión Europea.
Un proyecto estratégico bajo la lupa
El origen del caso se remonta a una investigación preliminar de la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF). Su foco: la adjudicación al Colegio de Europa del programa piloto de la Academia Diplomática de la UE para el periodo 2021-2022. El curso, de nueve meses de duración, está diseñado para formar a diplomáticos en sus primeros años de carrera.
La Fiscalía Europea investiga si el Colegio de Europa —o representantes del mismo— recibieron información privilegiada sobre los criterios de selección antes de que la licitación fuese publicada oficialmente por el SEAE. EPPO habla de “fuertes sospechas” de filtración de datos confidenciales que habrían otorgado al Colegio una ventaja decisiva, lo que vulneraría las normas de competencia y transparencia de la contratación pública europea.
La investigación afecta a decisiones tomadas durante el mandato de Josep Borrell al frente de la diplomacia comunitaria (2019-2024), aunque el actual alto representante no está imputado.
Un caso sensible para la credibilidad de Bruselas
La imputación de Mogherini —una de las figuras más influyentes de la política exterior europea en la última década— constituye un golpe para la imagen de integridad institucional que las autoridades comunitarias han tratado de reforzar tras escándalos recientes como el Qatargate. El hecho de que la investigación alcance a altos cargos del SEAE, de la Comisión y del principal centro de formación de funcionarios europeos añade una dimensión política de alto voltaje.
EPPO ha reiterado que no ofrecerá más información para no comprometer una investigación que se prevé compleja y que podría prolongarse durante meses.
La UE afronta así un nuevo examen sobre sus mecanismos de control interno y sobre la capacidad de sus instituciones para detectar y corregir irregularidades en procesos estratégicos. La investigación marcará inevitablemente el debate sobre la profesionalización de la diplomacia europea y sobre la integridad de los organismos encargados de su formación. @mundiario
