El fiscal jefe de la CPI se encuentra bajo escrutinio por acusaciones de conducta sexual inapropiada

Karim Khan ha negado las acusaciones y los intentos por suprimir a la víctima. Su equipo ha sugerido que esta situación forma parte de una campaña de desprestigio contra la Corte.
Karim Khan, fiscal jefe de la Corte Penal Internacional. / CPI
Karim Khan, fiscal jefe de la Corte Penal Internacional. / CPI

El fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), Karim Khan, enfrenta serias acusaciones de "conducta sexual inapropiada" y de intentar silenciar a la presunta víctima. La denuncia ha derivado en una investigación que podría comprometer su posición al frente de la CPI y el impacto de sus decisiones en la política internacional.

De acuerdo con un informe exclusivo de The Guardian, Khan, un abogado escocés-paquistaní de 54 años, habría protagonizado varios episodios de acoso hacia una abogada de unos treinta años que trabajaba bajo su dirección. Entre las alegaciones se incluyen tocamientos sexuales no deseados y “abuso” durante un período prolongado. Incluyen un presunto incidente en el que se dice que “presionó su lengua” en el oído de la mujer sin consentimiento. Aunque Khan ha negado todas las acusaciones, su equipo ha sugerido que esta situación forma parte de una campaña de desprestigio contra la CPI, supuestamente motivada por Israel.

El contexto político añade complejidad a las acusaciones. En mayo pasado, Khan solicitó la autorización para emitir órdenes de arresto contra altos funcionarios israelíes, entre ellos el primer ministro Benjamín Netanyahu y el ministro de Defensa Yoav Gallant, por su posible responsabilidad penal en "crímenes de guerra" en Gaza. La administración de Joe Biden calificó esta decisión de la CPI como "escandalosa", mientras Khan alegaba que Israel privaba intencionadamente a los civiles de Gaza de recursos esenciales para la supervivencia humana.

En efecto, The Guardian también ha informado sobre una posible campaña sistemática por parte de los servicios de inteligencia israelíes, quienes habrían tratado de desprestigiar a la CPI y a su personal durante más de una década. Sin embargo, el periódico británico no ha hallado evidencia directa que relacione a Israel u otra nación con las acusaciones contra Khan. Además, las alegaciones de comportamiento sexual son anteriores a la autorización solicitada por el fiscal para emitir las órdenes de arresto contra el primer ministro israelí.

En una declaración pública, Khan aseguró que ni él ni la CPI están exentos de "ataques y amenazas" en respuesta a su trabajo. En cuanto a las acusaciones de conducta sexual inapropiada, Khan se defendió: "No hay verdad en las sugerencias de tal mala conducta", decía la declaración de Khan. “He trabajado en diversos contextos durante 30 años y nunca nadie había presentado una denuncia así en mi contra”, y reiteró su compromiso con los valores éticos de la Corte.

La presunta víctima a quien los colegas de la CPI describen como una abogada muy respetada de unos 30 años que trabajó directamente para Khan, según personas cercanas a ella, se encuentra bajo "severo estrés" debido a la situación, que escaló a raíz de la denuncia y los supuestos intentos de Khan de suprimir las alegaciones. La situación ha sido descrita como extremadamente complicada y difícil para ella, especialmente porque la denuncia fue aparentemente presentada en contra de su voluntad, pero ahora está en contacto con la Asamblea de los Estados Partes, el órgano de gobierno de la CPI.

Según el diario: "Los supuestos intentos de disuadir a la mujer de presentar formalmente los reclamos se llevaron a cabo mediante llamadas telefónicas y en persona, y se produjeron después de que Khan se enteró de que las autoridades judiciales habían sido informadas de las acusaciones de mala conducta".

Para ese entonces, se le había aconsejado al fiscal jefe que evitara el contacto con la presunta víctima después de que una investigación interna sobre el asunto fuese cancelada.

Ante estas denuncias, los sindicatos han solicitado una investigación independiente a cargo de un panel externo para evitar cualquier conflicto de intereses en la CPI. Esta Asamblea, encargada de supervisar el funcionamiento de la Corte Penal Internacional, podría decidir abrir una investigación adicional y evaluar el futuro de Khan como fiscal jefe del organismo. @mundiario

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