Filipinas le impide a China construir una isla artificial en aguas disputadas
Las tensiones en el mar de China Meridional se intensificaron el sábado cuando las autoridades de Filipinas anunciaron que habían evitado que la Guardia Costera china construyera una isla artificial en un atolón disputado cerca de la isla filipina de Palawan.
Según un comunicado de la Oficina de Comunicaciones Presidencial filipina, la Guardia Costera filipina ha impedido a las autoridades chinas crear una isla artificial en el atolón Sabina, también conocido como Escoda por los filipinos y Xianbin Jiao por los chinos.
El portavoz de la Guardia Costera filipina, Jay Tarriela, afirmó que el buque BRP Teresa Magbanua ha estado patrullando en las aguas alrededor de Sabina durante 26 días para evitar las "actividades ilegales" de China. Además, se espera la llegada de un barco japonés para apoyar en las labores de vigilancia.
Las autoridades filipinas acusan a Pekín de destruir corales para utilizarlos como material de construcción en la creación de islas artificiales. El atolón Sabina se encuentra en el archipiélago Spratly, una zona disputada por Filipinas, China, Taiwán y Vietnam.
Los enfrentamientos entre buques chinos y filipinos en el mar de China Meridional han aumentado en los últimos meses, especialmente en áreas como los atolones de Scarborough y Second Thomas, donde pescadores filipinos acuden a faenar pero son interrumpidos por las unidades chinas.
The presence of the Philippine Coast Guard (PCG) on Escoda Shoal has sent a strong message that the Philippines is not ‘helpless’ against the illegal activities of China in the West Philippine Sea (WPS).
— Presidential Communications Office (@pcogovph) May 12, 2024
Filipinas reclama su derecho a la explotación de recursos en la zona dentro de las 200 millas náuticas de su zona económica exclusiva, mientras que China alega razones históricas para sus reclamaciones en la región.
El consejo de Seguridad Nacional de Filipinas ha pedido la expulsión de diplomáticos chinos por la filtración de una supuesta conversación sobre disputas en el mar Meridional, lo que Pekín tachó de “imprudente”.
Esto ha generado un aumento de las tensiones entre ambos países, con Manila exigiendo medidas adecuadas contra los responsables de la filtración. “Aquellos individuos de la Embajada de China responsables de violar las leyes filipinas (...) deben ser expulsados del país inmediatamente”, subraya un comunicado del consejero de seguridad filipino, Eduardo M. Año.
Las acciones recientes subrayan la creciente tensión en la región, donde el control de recursos marítimos y territoriales continúa siendo motivo de conflicto entre Filipinas y China. @mundiario


