Europa presiona a EE UU para que apoye el despliegue de tropas de paz en Ucrania

Francia y el Reino Unido lideran la iniciativa para una coalición militar europea; sin embargo, la Administración Trump se muestra reacia a comprometerse a respaldar una misión de seguridad.

Donald Trump, presidente de EE UU y Emmanuel Macron, mandatario de Francia. / Casa Blanca
Donald Trump, presidente de EE UU y Emmanuel Macron, mandatario de Francia. / Casa Blanca

Las principales potencias europeas, lideradas por Francia y el Reino Unido, están aumentando la presión sobre Estados Unidos para que respalde una coalición de tropas de “mantenimiento de la seguridad” en Ucrania. Esta iniciativa busca blindar el territorio ucraniano tras un eventual acuerdo con Rusia para poner fin a la guerra, que ya cumple su cuarto año de combates.

Aunque la propuesta contempla un despliegue europeo, los aliados de Kiev insisten en que Washington debe proporcionar al menos apoyo logístico, inteligencia y cobertura aérea. Sin embargo, la Casa Blanca, bajo la Administración de Donald Trump, se muestra reticente a comprometerse con esta misión, según afirmaron fuentes diplomáticas en Bruselas.

Para atraer el respaldo de Trump, la Unión Europea está acelerando sus planes para incrementar el gasto en defensa, un aspecto que ha sido una de las principales demandas de Washington en los últimos años.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha propuesto activar la cláusula de escape que permitiría a los países de la UE endeudarse para proyectos de defensa sin incumplir el Pacto de Estabilidad. Además, se está explorando la creación de un “instrumento europeo” que financiaría este esfuerzo militar a través de distintas fuentes, incluida la deuda común.

Europa busca demostrar que está comprometida con su propia seguridad al reforzar sus capacidades militares y su autonomía estratégica, pero al mismo tiempo necesita la influencia y apoyo de EE UU para que la misión en Ucrania tenga éxito.

El plan de despliegue: una coalición de 30.000 soldados

El plan propuesto por Francia y el Reino Unido contempla el envío de 30.000 soldados europeos a Ucrania, quienes se encargarían de proteger infraestructuras críticas en el país, sin ubicarse en la línea de contacto con las tropas rusas. Este despliegue incluiría además apoyo naval y aéreo de países occidentales, así como vigilancia remota de la línea de contacto con Rusia mediante tecnología avanzada.

Sin embargo, algunos países con gran capacidad militar, como Polonia, han manifestado que no participarán si EE UU no ofrece algún tipo de respaldo o compromiso en la operación. Washington ha dejado claro que no enviará tropas al terreno, ni activará el compromiso de defensa mutua de la OTAN en caso de un conflicto.

El despliegue de tropas europeas en Ucrania se ha convertido en una de las principales herramientas de presión de Europa hacia Estados Unidos. La seguridad del continente depende en gran medida del resultado de las negociaciones con Moscú, y los líderes europeos buscan que Washington no quede al margen del proceso.

El presidente francés, Emmanuel Macron, discutió el tema con Trump esta semana, mientras que el primer ministro británico, Keir Starmer, llevará la misma petición a la Casa Blanca. Starmer ya ha advertido que una coalición sin el respaldo estadounidense sería difícil de sostener y que una garantía de seguridad para Ucrania “realmente disuasoria” debe implicar a Washington.

El acuerdo sobre los recursos minerales de Ucrania

En paralelo a las discusiones sobre seguridad, EE UU y Ucrania avanzan en un acuerdo sobre minerales estratégicos y tierras raras, un sector clave para la economía y la industria militar estadounidense.

Fuentes diplomáticas indican que el cronograma de negociación de la Casa Blanca incluye la firma del acuerdo sobre minerales entre EE UU y Ucrania, negociaciones para un alto el fuego con Rusia, y la implementación de garantías de seguridad para Ucrania. Aunque Trump ha afirmado que Putin no se opone a una misión europea en Ucrania, el Kremlin se ha mantenido firme en su postura de rechazar cualquier iniciativa que involucre el despliegue de tropas extranjeras en suelo ucraniano.

El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha convocado una reunión de emergencia con los líderes de los 27 Estados miembros para analizar la postura de EE UU y definir una estrategia conjunta.

Además, el primer ministro polaco, Donald Tusk, ha anunciado un viaje a Londres para discutir la situación con Starmer, después de su encuentro con Trump en Washington. Estas reuniones serán fundamentales para la cumbre extraordinaria sobre Ucrania y defensa europea, programada para el 6 de marzo en Bruselas.

La idea de enviar tropas a Ucrania ha generado tensiones dentro de la UE. Aunque países como Francia, el Reino Unido y Suecia han mostrado su disposición a participar, otros como España y el Gobierno en funciones de Alemania han advertido que es prematuro discutir el despliegue hasta que no haya avances claros en un acuerdo de paz.

Italia, bajo el liderazgo de la ultraderechista Giorgia Meloni, ha adoptado una postura más reservada, alineándose con la cautela de Trump. La falta de un respaldo unificado dentro de Europa complica la viabilidad de un plan. @mundiario

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