España logra la liberación de 21 de los 49 españoles de la flotilla retenida por Israel

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, confirmó que el grupo de españoles viaja ya de regreso y está previsto que aterricen en Madrid a las 20.20, hora peninsular española.
Ada Colau, exalcaldesa de Barcelona en la Global Sumud Flotilla a Gaza. / @MarcCalvoH
Ada Colau, exalcaldesa de Barcelona en la Global Sumud Flotilla a Gaza. / @MarcCalvoH

El primer grupo de españoles detenidos por Israel mientras intentaban llegar a Gaza con ayuda humanitaria ha iniciado este domingo su regreso a España. Son 21 de las 49 personas arrestadas el pasado miércoles en aguas internacionales, cuando viajaban a bordo del barco Global Sumud Flotilla, con destino a la Franja para exigir la apertura de un corredor humanitario.

Según el Ministerio de Exteriores, despegarán de Tel Aviv en un vuelo comercial esta tarde y aterrizarán en Madrid sobre las 20.20, hora peninsular, “si nada se tuerce”, en palabras del ministro José Manuel Albares.

Entre los deportados figuran la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el concejal de ERC Jordi Coronas, que era además capitán del barco Adara. Ambos han firmado un documento en el que aceptan que su entrada en Israel fue “ilegal”, condición impuesta por las autoridades israelíes para permitir su salida. Otros activistas, entre ellos miembros de la CUP y sindicalistas catalanes, se niegan a firmar ese texto, por lo que siguen encarcelados.

Presión diplomática y denuncia de violaciones de derechos

El ministro Albares ha afirmado en TVE que “esta situación de retención debe terminar inmediatamente” y que España ha reclamado a Israel el respeto de los derechos de todos los detenidos, incluidos los parlamentarios, que gozan de inmunidad internacional.

Madrid ha exigido además que se dé un trato equivalente al que recibieron los diputados de otros países europeos, liberados en las horas posteriores a su arresto.

La CUP ha denunciado en un comunicado que los activistas fueron “secuestrados” por las fuerzas de ocupación israelíes y forzados a entrar en territorio controlado por el Estado hebreo. “Su intención era llegar a Gaza para abrir un corredor humanitario. La acusación de entrada ilegal es completamente falsa”, señala el texto.

Entre los detenidos hay también periodistas, entre ellos el reportero de EL PAÍS Carlos de Barrón y Néstor Prieto, colaborador de Público y miembro de Descifrando la Guerra. La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) ha condenado “la detención arbitraria de informadores en el ejercicio de su trabajo” y ha pedido su liberación inmediata.

Israel defiende las detenciones; los activistas denuncian malos tratos

El ministro ultraderechista israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, ha defendido este domingo el operativo, afirmando que los miembros de la flotilla “apoyan el terrorismo de Hamás” y que, por tanto, “merecen condiciones terroristas”. En su canal de Telegram, Ben Gvir felicitó al personal penitenciario y aseguró sentirse “orgulloso” del trato dado a los presos.

El Ministerio de Exteriores israelí, por su parte, ha asegurado que “se respetan plenamente los derechos legales de los activistas”.

Sin embargo, varios deportados europeos han relatado episodios de maltrato y humillación. En Italia, algunos de los 26 liberados que regresaron a Roma y Milán han denunciado ante la Fiscalía detención ilegal en aguas internacionales y violaciones de derechos humanos. “Nos trataron como animales”, ha dicho el político italiano Paolo Romano, del Partido Democrático, quien relató golpes, insultos y burlas por parte de los soldados israelíes. Otro activista, Maso Notariani, comparó la experiencia con “escenas propias del pasado más oscuro de Europa”.

La polémica ha aumentado tras el testimonio de un periodista italiano que afirmó que Greta Thunberg, participante en la flotilla, fue “humillada” y envuelta en una bandera israelí. La embajada sueca ha presentado una protesta formal, aunque Israel niega categóricamente los hechos y los califica de “mentiras descaradas”.

Una crisis humanitaria que sigue sin respuesta

El incidente se enmarca en un contexto de bloqueo total sobre la Franja de Gaza y de creciente presión internacional sobre el Gobierno de Benjamín Netanyahu, acusado de impedir la llegada de ayuda a la población civil.

La Flotilla Global Sumud, integrada por más de 600 activistas de distintas nacionalidades, intentaba romper el bloqueo marítimo y entregar alimentos y medicinas en el enclave palestino.

Con el regreso parcial de los españoles, el Gobierno de Madrid busca ahora la liberación del resto de detenidos, mientras organizaciones humanitarias reclaman una investigación independiente sobre el operativo israelí.
“La diplomacia española tendrá que equilibrar la defensa de sus ciudadanos con el mantenimiento de unas relaciones ya tensas con Israel”, señalan fuentes diplomáticas europeas. @mundiario

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