Un escándalo de espionaje chino sacude a la extrema derecha belga

Filip Dewinter, diputado flamenco de Vlaams Belang en Bélgica. / RR.SS
Filip Dewinter, diputado flamenco de Vlaams Belang en Bélgica. / RR.SS
El líder histórico del Vlaams Belang, el partido ultra con mayor intención de voto en la región flamenca de Bélgica, habría recibido pagos de la inteligencia de Pekín durante años.
Un escándalo de espionaje chino sacude a la extrema derecha belga

Nuevos escándalos de espionaje chino han sacudido a la política belga, con revelaciones que apuntan a estrechos vínculos entre destacados miembros del partido de extrema derecha flamenca Vlaams Belang (VB) y la inteligencia china. Las acusaciones han surgido en medio de un contexto político tenso y se suman a la creciente preocupación por la influencia de Pekín en democracias occidentales.

Los informes indican que un espía chino expulsado del país en 2017 habría pagado a políticos belgas, incluido Filip Dewinter, vicepresidente del Parlamento flamenco y figura destacada en el VB, para establecer contactos con líderes de la extrema derecha europea. Estas revelaciones han coincidido con las acusaciones del Departamento de Justicia de EE UU, que ha imputado a siete ciudadanos chinos por piratería informática, destacando los esfuerzos de China para infiltrarse en sistemas gubernamentales y parlamentarios de varios países.

Entre los políticos afectados se encuentra Samuel Cogolati, un diputado federal belga que ha denunciado la injerencia china y que ahora exige una investigación judicial urgente sobre el caso de Dewinter y otros miembros del VB. Las acusaciones de espionaje y la influencia extranjera en la política belga han generado preocupación, especialmente en vísperas de las elecciones regionales y federales previstas para el 9 de junio.

El VB, el partido más votado en la región flamenca de Bélgica, se ha visto envuelto en una serie de escándalos relacionados con el espionaje chino en los últimos meses.

Las acusaciones contra Dewinter y otros miembros del partido resaltan las tácticas de la inteligencia china para influir en políticos ideológicamente afines en Occidente.

La seguridad belga ha calificado el caso como un ejemplo del modus operandi de la inteligencia china, que utiliza motivaciones ideológicas y financieras para persuadir a individuos a cooperar en sus actividades de interferencia. Sin embargo, los casos de espionaje en Bélgica han revelado lagunas en las leyes penales del país, lo que ha llevado al Parlamento a aprobar reformas para endurecer las penas por espionaje e injerencia extranjera.

A pesar de los esfuerzos para combatir el espionaje, las nuevas revelaciones sobre la infiltración china en la política belga subrayan la urgente necesidad de proteger la integridad de las elecciones y salvaguardar la soberanía nacional frente a las influencias extranjeras. @mundiario

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