Un escándalo de corrupción golpea a la oposición de Portugal antes de las elecciones
Las operaciones judiciales contra la corrupción política toman protagonismo en Portugal, impactando esta vez al Partido Social Demócrata (PSD). En una investigación que abarca desde 2015, la Fiscalía ha imputado al presidente de la Región Autónoma de Madeira, Miguel Albuquerque, desencadenando la detención del exvicepresidente autonómico y actual alcalde de Funchal, Pedro Calado, junto a dos empresarios de la construcción.
Las acusaciones incluyen delitos como atentado contra el Estado de derecho, prevaricación, corrupción activa y pasiva, participación económica en negocio, abuso de poder y tráfico de influencias. La Fiscalía se centra en contrataciones públicas y adjudicaciones en concursos por valor de centenas de millones de euros, sugiriendo que cargos políticos podrían haber favorecido indebidamente a ciertas empresas.
El presidente regional, Miguel Albuquerque, cuenta con inmunidad debido a su pertenencia al Consejo de Estado, pero la oposición exige su dimisión. A pesar de la controversia, Albuquerque se niega a renunciar y busca que le retiren la inmunidad para poder defenderse. El líder del PSD, Luís Montenegro, califica el caso como una “perturbación” para la campaña electoral, pero no ve razones para exigir la dimisión de Albuquerque.
Las investigaciones también apuntan a posibles irregularidades en proyectos inmobiliarios y turísticos, incluyendo el Grupo Pestana CR7, asociación entre Cristiano Ronaldo y Pestana, que estaría vinculado a un polémico proyecto inmobiliario en Praia Formosa. Otro proyecto bajo sospecha es Dubái Madeira, la mayor inversión privada en la región.
El escándalo afecta la imagen del PSD a meses de las elecciones del 10 de marzo, sumándose a la serie de operaciones judiciales que han sacudido la escena política portuguesa en los últimos meses. @mundiario


