El Ejército israelí se retira del hospital Al Shifa tras dos semanas de asedio
Tras dos semanas de una intensa operación militar, el Ejército israelí ha abandonado el hospital Al Shifa en Gaza, dejando el complejo médico completamente destruido y fuera de servicio. Esta retirada se produce después de un asedio que ha dejado un rastro de devastación y ha generado denuncias de atrocidades por parte de las autoridades palestinas.
Durante el asedio de 15 días, las fuerzas israelíes afirman haber matado a 200 supuestos milicianos del grupo terrorista Hamás y haber detenido a unos 500, tras interrogar a 900 sospechosos. Sin embargo, el Ministerio de Sanidad gazatí, controlado por Hamás, reporta al menos 400 muertos en toda la zona como consecuencia de los ataques.
El director del hospital, Marwan Abu Saada, ha declarado que es "imposible" retomar las operaciones en el Al Shifa después del devastador ataque. Imágenes del complejo médico tras la retirada israelí muestran edificios destruidos y áreas calcinadas debido al intenso fuego durante las últimas dos semanas. Más de 1,000 viviendas también han sido destruidas durante el ataque, según el Ministerio de Sanidad de la Franja de Gaza.
Así ha quedado el hospital Al Shifa, el más grande de #Gaza, tras el asedio israelí
— Olga Rodríguez Francisco ✍️ (@olgarodriguezfr) April 1, 2024
Testigos, personal médico y la Media Luna Roja denuncian asesinatos de civiles, cadáveres maniatados e incendios provocados en el hospital
Entre los muertos, el doctor Ahmad Maqadmeh pic.twitter.com/O5rPD5zwS9
La Defensa Civil de Gaza ha denunciado la presencia de cadáveres calcinados y ejecutados en el hospital tras la retirada de las tropas israelíes. Según su portavoz, Mahmud Busal, muchos de los cuerpos se encontraban en estado de descomposición y otros fueron quemados dentro del complejo médico. Además, las tropas israelíes habrían enterrado los cuerpos y levantado calles con retroexcavadoras, dificultando la identificación de víctimas.
Testigos relatan que durante el asedio no recibieron tratamiento médico y que algunas personas fueron torturadas y asesinadas por diversión por las fuerzas israelíes. Sin embargo, las autoridades israelíes insisten en que la operación no estuvo dirigida contra pacientes ni personal sanitario, a pesar de la muerte de una doctora y su hijo médico durante el ataque.
Esta ha sido la cuarta incursión contra uno de los pocos hospitales parcialmente operativos en el norte de Gaza. Israel justificó la operación tras recibir información de inteligencia sobre la presencia de milicianos dentro del complejo. Ante las denuncias de atrocidades y la devastación causada, la comunidad internacional está llamada a investigar lo ocurrido y buscar alternativas para garantizar los servicios de salud en la región. @mundiario



