El efecto Trump dispara el éxodo venezolano hacia España: récord histórico de peticiones de asilo
La distancia entre la Casa Blanca y el aeropuerto de Barajas nunca había parecido tan corta. Las políticas antimigratorias del presidente Donald Trump han desatado un éxodo sin precedentes de venezolanos hacia España, donde las solicitudes de asilo han alcanzado cifras históricas. Solo en el primer trimestre de 2025, 23.724 ciudadanos de Venezuela pidieron refugio en suelo español, un aumento del 54% respecto al mismo periodo del año anterior, según datos oficiales.
España, gracias a su política de concesión casi automática de permisos humanitarios para solicitantes venezolanos desde 2018, se ha convertido en el nuevo destino preferido de esta diáspora. De representar entre un 30% y un 40% de las solicitudes de asilo en años anteriores, los venezolanos ya suponen casi el 60% de los casos en 2025.
"Después de las decisiones de Trump, todo el mundo ha dejado de perseguir el sueño americano para tratar de perseguir ahora el sueño europeo, y la puerta de entrada es España", explica Ana María Diez, directora de la Coalición por Venezuela.
El endurecimiento migratorio de Trump ha tenido un impacto particularmente severo sobre esta comunidad: la revocación del programa de parole humanitario dejó a más de 100.000 venezolanos al borde de la deportación, mientras que la retirada del Estatus de Protección Temporal (TPS) afectó a otros 348.000, medida que fue suspendida tras un litigio judicial. A esta política de cerco se ha sumado un discurso abiertamente hostil, que asocia a los migrantes venezolanos con bandas criminales. "Ser venezolano en Estados Unidos ya es un delito", denuncian desde las organizaciones migrantes.
Expertos alertan de que el flujo migratorio apenas está comenzando. "Hasta que Venezuela no se estabilice, va a seguir saliendo gente", advierte Bárbara Puglisi, abogada experta en migraciones. Por ahora, los abogados de extranjería en España están desbordados, mientras crece el número de venezolanos que, desde Estados Unidos, América Latina y Venezuela misma, empiezan a mirar a España como su última tabla de salvación. @mundiario

