EE UU ve con “cauto optimismo” un alto el fuego en Ucrania tras las conversaciones en Rusia

Trump afirmó que existe “una muy buena posibilidad de que acabe esta guerra horrible y sangrienta” después de que su enviado especial conversara directamente con Putin sobre la propuesta que aceptó Kiev.
Mélanie Joly, ministra de Exteriores de Canadá y Marco Rubio, secretario de Estado de EE UU. / Ministerio de Exteriores de Canadá
Mélanie Joly, ministra de Exteriores de Canadá y Marco Rubio, secretario de Estado de EE UU. / Ministerio de Exteriores de Canadá

El Gobierno de EE UU muestra un creciente optimismo sobre la posibilidad de alcanzar un alto el fuego en Ucrania tras la reciente reunión en Moscú entre el enviado de Washington, Steve Witkoff, y el presidente ruso, Vladímir Putin. Tanto el presidente Donald Trump como el secretario de Estado, Marco Rubio, han expresado que las negociaciones han avanzado, aunque advierten de que la situación sigue siendo “compleja”.

A través de su red social Truth, Trump afirmó este viernes que existe “una muy buena posibilidad de que acabe esta guerra horrible y sangrienta”, y pidió a Putin que muestre clemencia con los soldados ucranianos en la región rusa de Kursk. Por su parte, Rubio calificó el proceso como “cautelosamente optimista”, mientras que los ministros de Exteriores del G7 han advertido a Rusia de nuevas sanciones si no acepta la oferta de tregua en discusión.

El mensaje de Trump ha generado incertidumbre respecto a la situación en el frente de batalla. El mandatario estadounidense aseguró que “miles de soldados ucranianos están completamente rodeados por el ejército ruso en una posición muy mala y vulnerable”, en aparente referencia a los combates en Kursk. Sin embargo, el Gobierno de Ucrania ha desmentido esta afirmación, asegurando que sus fuerzas han realizado una retirada ordenada hacia posiciones más defendibles tras perder la ciudad de Sudzha.

Putin respondió públicamente al llamamiento de Trump, asegurando que está "al corriente" de su petición y ofreciendo una rendición ordenada para las tropas ucranianas que continúan en la zona. “Si depone las armas, su vida y un trato digno serán garantizados”, afirmó el líder ruso ante su Consejo de Seguridad. Sin embargo, Kiev insiste en que no se encuentran en una situación desesperada ni dispuestos a rendirse.

El G7 amenaza a Rusia

Mientras tanto, la presión internacional sobre Moscú sigue en aumento. En la reunión del G7 celebrada en Charlevoix, Canadá, los jefes de las diplomacias de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, Italia, Japón y Canadá emitieron un comunicado conjunto instando a Rusia a aceptar el alto el fuego. En caso contrario, advirtieron sobre la posible ampliación de sanciones económicas, incluida una mayor restricción a la venta de petróleo ruso y el uso de activos rusos congelados para financiar el apoyo a Ucrania.

El comunicado del G7 reafirmó su “apoyo inquebrantable a Kiev en la defensa de su integridad territorial, soberanía e independencia”, en un contexto donde Trump ha tratado de mantener una postura más conciliadora con Moscú. El secretario de Estado, Rubio, reiteró que el mandatario estadounidense prefiere agotar la vía diplomática antes de avanzar con nuevas sanciones.

Por otro lado, el Kremlin mantiene una postura firme respecto a las condiciones para un alto el fuego duradero. Putin ha insistido en que cualquier acuerdo debe incluir garantías de que Ucrania no ingresará en la OTAN, una reducción significativa de las capacidades militares de Kiev y la salida del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. Estas exigencias han sido rechazadas previamente por el Gobierno ucraniano y sus aliados occidentales, lo que complica el avance de las negociaciones.

Una nueva conversación entre Trump y Putin

Según fuentes diplomáticas estadounidenses, tras su regreso de Moscú este viernes, el enviado especial Witkoff presentará un informe detallado sobre el estado de las conversaciones. El Gobierno de Trump evaluará durante el fin de semana las opciones disponibles antes de decidir los próximos pasos.

Entre las posibilidades, se baraja una nueva conversación telefónica entre Trump y Putin para continuar con las negociaciones, similar a la que sostuvieron el mes pasado y que permitió abrir este canal de diálogo.

A pesar del tono optimista de Trump y Rubio, persisten las dudas sobre si Rusia realmente está dispuesta a negociar un alto el fuego o si simplemente busca ganar tiempo para reforzar su posición en el conflicto. En este contexto, la comunidad internacional sigue de cerca los movimientos diplomáticos entre Washington, Moscú y Kiev en un intento por poner fin a una guerra que ha dejado miles de muertos y una profunda crisis humanitaria en la región. @mundiario

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