EE UU sanciona a un alto funcionario del círculo cercano de Viktor Orbán por "corrupción"

Viktor Orbán, primer ministro de Hungría y su jefe de gabinete, Antal Rogán. /RR.SS
El Departamento del Tesoro señala a Antal Rogán, jefe de gabinete del primer ministro húngaro, por su presunta participación en un sistema de corrupción que beneficia a los leales del partido gobernante.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha impuesto sanciones a Antal Rogán, jefe de gabinete del primer ministro húngaro Viktor Orbán, por su presunta participación en un sistema de corrupción que beneficia a leales del gobierno. La medida, que bloquea los activos de Rogán en territorio estadounidense y prohíbe a ciudadanos de EE UU realizar negocios con él, marca un nuevo capítulo en las tensiones entre Washington y Budapest.

En un comunicado, el Departamento del Tesoro calificó a Rogán como un "funcionario gubernamental involucrado en actos de corrupción" que utiliza su cargo para enriquecer ilícitamente a los aliados del partido gobernante Fidesz, liderado por Orbán. Según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), Rogán habría dirigido un sistema donde contratos públicos y recursos estatales son asignados estratégicamente a sus aliados, asegurando así el control de sectores clave de la economía húngara.

Bradley T. Smith, subsecretario interino del Tesoro para Inteligencia Financiera y Terrorismo, afirmó: “Estados Unidos no dudará en responsabilizar a individuos como Rogán, quienes abusan de su poder para enriquecerse a expensas de su país y ciudadanos.”

El Gobierno húngaro reaccionó rápidamente a la decisión de Washington. El ministro de Relaciones Exteriores, Péter Szijjártó, calificó las sanciones como un acto de "venganza personal" por parte del embajador estadounidense saliente, David Pressman. En un comunicado, la oficina de Rogán anunció que tomarán medidas legales después de la investidura del nuevo gobierno estadounidense el 20 de enero.

"El Gobierno húngaro considera estas sanciones una interferencia inaceptable en los asuntos internos del país," declararon funcionarios cercanos al primer ministro Orbán.

Las tensiones entre Hungría y el embajador estadounidense David Pressman han aumentado debido a críticas sobre la corrupción en el gobierno húngaro y la relación de Orbán con Rusia. Pressman ha instado a Orbán a distanciarse de Moscú y ha señalado que Hun gría debe comprometerse con los valores democráticos y la transparencia.

Pressman ha criticado abiertamente la corrupción en el gobierno de Orbán y su intento de desmantelar el Estado de derecho y también ha señalado que las decisiones políticas del gobierno húngaro son problemáticas y no se alinean con los principios de la OTAN. Al respecto, el ministro de exteriores húngaro ha calificado a Pressman de "embajador y no virrey", sugiriendo que debería mostrar más respeto hacia las decisiones de Hungría.

El papel clave de Rogán

Antal Rogán, quien ha encabezado la oficina del primer ministro desde 2015, es considerado una figura central en el gobierno de Orbán. Entre sus responsabilidades están la supervisión de las operaciones diarias del gobierno, los servicios de comunicación (frecuentemente señalados como el brazo propagandístico del régimen) y los servicios de inteligencia internos.

Rogán también se ha destacado por su influencia en los sistemas de tecnología e información del gobierno. En una entrevista concedida en julio pasado al portal húngaro 444, describió su rol como el de gestionar la "oficina de respaldo" del primer ministro y brindar cualquier asistencia necesaria a Orbán.

La decisión del Tesoro estadounidense llega apenas semanas antes de la toma de posesión de Donald Trump como presidente de EE UU. Aunque Trump ha cultivado una relación cercana con Orbán, para revocar las sanciones, el nuevo presidente y su administración tendrían que seguir un proceso legal que podría incluir la evaluación de la situación actual y la justificación de la revocación.

Por su parte, el gobierno húngaro ha mantenido una postura hostil hacia la administración saliente de Joe Biden, a la que considera un enemigo político.

Analistas internacionales sugieren que estas sanciones podrían tener implicaciones más amplias para las relaciones entre Estados Unidos y Hungría, especialmente en el contexto de la creciente preocupación por la corrupción y la erosión de los valores democráticos en el país europeo.

La inclusión de Rogán como el único ciudadano húngaro en la lista de sanciones financieras subraya la gravedad de las acusaciones. Este caso pone en evidencia las tensiones entre los valores democráticos promovidos por Estados Unidos y las prácticas políticas en Hungría bajo el liderazgo de Orbán, que ha sido criticado por consolidar el poder y debilitar las instituciones democráticas. @mundiario