EE UU intensifica sus ataques aéreos en Siria para evitar el resurgimiento del Estado Islámico
En una operación sostenida contra el resurgimiento del Estado Islámico (ISIS) en Siria, las fuerzas estadounidenses han llevado a cabo más de 75 ataques aéreos en las últimas semanas, matando al menos a 12 militantes, según informó el Financial Times. Estas acciones se han centrado en áreas estratégicas previamente bajo control del régimen de Bachar el Asad y sus aliados rusos, con el objetivo de prevenir que el grupo yihadista recupere fuerza en la región.
El general Michael Kurilla, comandante del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), visitó el noreste de Siria recientemente para coordinar esfuerzos con las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), un aliado clave en la lucha contra el terrorismo. Esta alianza busca contener la amenaza del ISIS en un contexto de inestabilidad que podría facilitar el resurgimiento del grupo.
Jake Sullivan, asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, advirtió sobre los riesgos de una reconfiguración del yihadismo en Siria. “No voy a endulzarlo. Se trata de una amenaza real: la amenaza de que el yihadismo y el terrorismo vuelvan a Siria, por lo que ha ocurrido. Y nos incumbe a nosotros y a todos en la región oponernos con fuerza a ello”, declaró, subrayando la necesidad de una respuesta integral y contundente.
En 2017, el ISIS perdió Mosul, su principal bastión en Irak, y en 2019, su último territorio significativo en Siria, Baghouz. Estas derrotas territoriales marcaron el fin del "califato" declarado por el grupo y les ha obligado a adaptar el carácter de una organizacón insurgente que realiza atentados esporádicos. Actualmente, Siria sigue albergando miles de combatientes yihadistas, además de instalaciones como prisiones y campamentos que albergan a unas 40.000 personas vinculadas al grupo. Según CENTCOM, en el primer semestre de 2024, el ISIS reivindicó al menos 153 atentados, lo que muestra un aumento en sus actividades.
Sin embargo, el director del Programa de Lucha contra el Terrorismo y el Extremismo del Middle East Institute, Charles Lister, advirtió que las cifras oficiales no reflejan la gravedad de la situación, ya que el grupo solo reclama una fracción de sus ataques. Este incremento de actividad coincide con un refinamiento de las tácticas del ISIS, que incluyen ataques dirigidos a infraestructuras clave como las refinerías.
La situación en Siria se complica aún más por la presencia militar de Turquía, que ha desplegado miles de soldados en el norte del país para enfrentar a las FDS, a quienes considera una extensión de los separatistas kurdos en su territorio. Este conflicto interno deja a Estados Unidos en una posición delicada, intentando equilibrar su relación con Turquía, miembro de la OTAN, y su apoyo a las FDS en la lucha contra el ISIS.
Uno de los mayores riesgos es un ataque de los rebeldes respaldados por Turquía a Hasaka, donde las milicias kurdas gestionan las prisiones que albergan a unos 9.000 prisioneros del Estado Islámico. Según el general Kurilla, estas instalaciones representan un peligro latente: “hay un ejército del ISIS literal y figuradamente en detención. Si un gran número de militantes escapa, supondría un peligro extremo".
Por su parte, Aaron Zelin, experto en terrorismo del Washington Institute, enfatizó la importancia de mantener seguras las cárceles que albergan a combatientes del ISIS. Zelin especula que si estas prisiones se encuentran aseguradas, Estados Unidos puede neutralizar la amenaza yihadista con ataques aéreos y operaciones terrestres.
El general Kurilla describe a las prisiones como un "ejército del ISIS en detención", lo que deja claro el desafío que representa la gestión de estos centros para evitar un nuevo auge del grupo extremista, aún organizado y radicalizado.
Mientras tanto, el grupo rebelde sirio Hayat Tahrir al-Sham (HTS), liderado por Abu Mohamed al Julani, ha mostrado interés en ganar legitimidad internacional presentándose como un posible aliado en la lucha contra el terrorismo. Aunque HTS tiene un pasado yihadista como escisión de un antiguo filial de Al Qaeda, busca distanciarse de ese legado y podría optar por llegar acuerdos con las FDS en lugar de enfrentamientos.
Esta estrategia podría redefinir las alianzas en Siria, especialmente considerando la histórica rivalidad entre HTS y el ISIS. Ambas organizaciones han competido por el control de los territorios sirios; HTS ha buscado consolidar su poder en la provincia de Idlib, mientras que el ISIS intentó expandir su influencia en otras áreas. @mundiario


