EE UU avisa a los migrantes, desde la megacárcel de Bukele, de que se dispararán las deportaciones

La secretaria de Seguridad Nacional de Trump, Kristi Noem, ha iniciado una gira por América Latina para fortalecer la cooperación en materia de seguridad y migración.
La secretaria de Seguridad Nacional de EE UU Kristi Noem visita el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador. / @Sec_Noem
La secretaria de Seguridad Nacional de EE UU Kristi Noem visita el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador. / @Sec_Noem

La secretaria de Seguridad Nacional de EE UU bajo la Administración del presidente Donald Trump, Kristi Noem, visitó este miércoles el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador, una de las cárceles más grandes y polémicas del mundo, conocida por sus estrictas condiciones de reclusión. Durante su recorrido, Noem lanzó un mensaje contundente a los inmigrantes indocumentados en territorio estadounidense o que buscan ingresar a este: si cometen delitos en Estados Unidos, podrían terminar en prisiones como esta.

La visita de Noem al mega centro peninteciario, que alberga a miles de presuntos pandilleros y a más de 200 venezolanos recién deportados desde EE UU, se enmarca dentro de una gira por América Latina que incluye paradas en Colombia y México. En el centro de detención, la funcionaria estadounidense recorrió las instalaciones junto al ministro de Justicia salvadoreño, Gustavo Villatoro, y posteriormente se reunió con el presidente Nayib Bukele.

Desde el interior del CECOT, Noem grabó un vídeo con una celda repleta de prisioneros tatuados como telón de fondo. En la grabación, que luego subió a su cuenta de X (antes Twitter), lanzó una advertencia directa.

“En primer lugar, quiero agradecer a El Salvador y a su presidente su alianza con Estados Unidos para traer a nuestros terroristas aquí y encarcelarlos. También quiero que todo el mundo sepa que, si vienen a nuestro país ilegalmente, esta es una de las consecuencias a las que se pueden enfrentar”.

El mensaje venía acompañado de un texto aún más contundente. “Si no se van, los vamos a cazar, arrestar, y podrían terminar en esta cárcel salvadoreña”.

EE UU y El Salvador firman acuerdo de cooperación en seguridad

Tras su recorrido por la prisión, Noem y las autoridades salvadoreñas firmaron un memorando de cooperación en seguridad, cuyo principal objetivo es el intercambio de información y expedientes de criminales para evitar que delincuentes salvadoreños detenidos en EE UU sean liberados por error.

Este acuerdo refuerza la alianza entre la Administración de Trump y el Gobierno de Bukele, quien se ha convertido en un referente para sectores conservadores en EE UU debido a su política de mano dura contra el crimen organizado.

La visita de Noem se produce diez días después de que Washington deportara a 238 venezolanos a El Salvador, bajo la justificación de que pertenecen a la pandilla Tren de Aragua. Esta medida desató una fuerte controversia institucional, ya que la deportación se realizó a pesar de una orden judicial que bloqueaba el traslado.

El Gobierno de Trump invocó la Ley de Enemigos Extranjeros, una norma de 1798 usada solo tres veces en la historia estadounidense, para justificar la deportación acelerada y sin el debido proceso. Sin embargo, familiares y defensores de derechos humanos han denunciado que muchos de los deportados no tienen vínculos con la organización criminal y fueron enviados arbitrariamente a una prisión donde abundan los abusos y violaciones a los derechos humanos.

A pesar de las críticas, el presidente Nayib Bukele no tardó en respaldar la decisión de Trump. A través de sus redes sociales, publicó un vídeo donde se ve a los venezolanos esposados y siendo rapados antes de ingresar al CECOT. Las imágenes han generado preocupación a nivel internacional, ya que los deportados no han sido acusados formalmente de ningún delito, y actualmente se encuentran en un limbo legal.

El futuro de los deportados

Durante su visita, Noem evitó responder a las preguntas de la prensa sobre si los venezolanos permanecerán en prisión indefinidamente o si podrían regresar a EE UU si un tribunal ordena su liberación. "Dejaremos que los tribunales decidan", se limitó a decir la secretaria de Seguridad.

Mientras tanto, algunos familiares de los detenidos aseguran haberlos reconocido en las imágenes divulgadas y sostienen que fueron erróneamente identificados como pandilleros solo por tener tatuajes.

El caso de los venezolanos deportados ha desatado una intensa batalla legal en EE UU, donde dos jueces federales han ratificado la orden de bloqueo emitida inicialmente por el magistrado James E. Boasberg. La causa ha llegado hasta el Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia, en el que un panel de tres jueces analiza si debe revocarse la orden de Boasberg y permitir que las deportaciones continúen.

Durante la audiencia, la jueza Patricia Millett comparó la situación con el trato que recibieron los nazis detenidos en EE UU durante la II Guerra Mundial y argumentó que incluso ellos tuvieron mejores garantías legales que los migrantes venezolanos expulsados. A medida que el conflicto se intensifica, el Tribunal Supremo podría ser el encargado de tomar una decisión final sobre la legalidad de estas deportaciones.

La situación de los venezolanos en El Salvador es aún más complicada debido a que el país centroamericano rompió relaciones diplomáticas con Venezuela en 2019. Esto significa que los deportados no cuentan con representación consular y su futuro es incierto. El lunes pasado, un bufete de abogados, contratado supuestamente por la Vicepresidencia de Venezuela, presentó un recurso de habeas corpus ante la Corte Suprema de El Salvador para exigir la liberación inmediata de los 238 venezolanos.

La gira de Noem por América Latina y su agenda antiinmigración

La visita a El Salvador fue la primera parada de un viaje de tres días que también llevará a Noem a Colombia y México. Desde que asumió el cargo, la secretaria de Seguridad ha encabezado diversas iniciativas para reforzar las deportaciones y frenar la inmigración ilegal. Ha participado en operativos en la frontera, montado a caballo con la Patrulla Fronteriza y liderado campañas para promover la autodeportación de inmigrantes en EE UU.

Su presencia en el CECOT es vista como un mensaje político que refuerza la postura de la administración Trump de mano dura contra la inmigración ilegal. Sin embargo, la controversia en torno a las deportaciones y la violación de derechos humanos sigue generando un intenso debate en Estados Unidos y América Latina. @mundiario

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