“Juro con dolor y con honor”, dice Delcy Rodríguez, convertida en la primera presidenta de Venezuela
El jjuramento de Delcy Rodríguez como presidenta interina de Venezuela marca un punto de inflexión en la ya convulsa historia política del país. Su llegada formal al cargo se produjo este lunes ante la Asamblea Nacional, apenas dos días después de que fuerzas estadounidenses capturaran en Caracas al hasta entonces presidente Nicolás Maduro y a su esposa, la diputada Cilia Flores, trasladados posteriormente a Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo. “Juro con dolor y con honor”, dijo Delcy Rodríguez, convertida en la primera presidenta de Venezuela.
La designación de Rodríguez fue acordada de urgencia por el Tribunal Supremo de Justicia durante el fin de semana, en un intento de preservar la continuidad del poder ejecutivo tras la caída abrupta de Maduro. El acto parlamentario dejó claro que, pese al golpe externo, el núcleo del chavismo mantiene intacto el control de las instituciones. La Asamblea, de abrumadora mayoría oficialista y con una oposición reducida a una presencia simbólica, renovó al mismo tiempo a Jorge Rodríguez —hermano de la nueva presidenta— como presidente del Legislativo, cargo que ocupa de forma ininterrumpida desde hace cinco años.
La sesión inaugural estuvo marcada por un tono de confrontación y denuncia. Desde el primer momento, los diputados oficialistas calificaron la detención de Maduro como un “secuestro” y apelaron a la defensa de la soberanía nacional. El escaño vacío de Cilia Flores fue objeto de aplausos y gestos de respaldo, en una escenificación de unidad interna frente a la presión internacional.
Se juramenta como presidenta ENCARGADA la hermana Delcy Rodríguez @delcyrodriguezv
— Indira Urbaneja (@INDIURBANEJA) January 5, 2026
“Vengo a jurar con dolor” una frase lapidaria que enmarca el momento actual. Todo nuestro apoyo por el futuro de la patria 🇻🇪 pic.twitter.com/spqVgigOLU
En ese contexto, tomó la palabra Nicolás Maduro Guerra, hijo del expresidente, quien elevó el discurso político a una dimensión épica y simbólica. En su intervención, denunció lo que calificó como un desafío imperial y reivindicó el legado histórico del chavismo, asegurando que la captura de su padre no supondrá el fin del proyecto político iniciado por Hugo Chávez. Al mismo tiempo, expresó su apoyo explícito a Delcy Rodríguez, a la que definió como garante de la estabilidad del país en un momento crítico.
Mientras en Caracas se reforzaba el relato de resistencia institucional, en Nueva York Nicolás Maduro y Cilia Flores comparecían ante un tribunal federal. Ambos se declararon no culpables de los cargos que se les imputan y el expresidente insistió en que sigue considerándose el presidente legítimo de Venezuela. El juez fijó una nueva audiencia para el próximo 17 de marzo, prolongando un proceso judicial que añade una dimensión penal internacional a la crisis venezolana.
Desde Washington, el presidente Donald Trump endureció aún más su discurso. En declaraciones públicas, lanzó un mensaje directo a la nueva presidenta interina, exigiendo plena cooperación con Estados Unidos y acceso a recursos estratégicos del país, desde el petróleo hasta infraestructuras clave. Paralelamente, el Gobierno suizo anunció la congelación inmediata de los activos vinculados a Maduro, una medida que refuerza el cerco financiero internacional sobre el antiguo mandatario.
Delcy Rodríguez respondió con un comunicado de tono ambiguo, en el que combinó un llamado a la cooperación con Estados Unidos con una firme reivindicación de la soberanía venezolana y del derecho del país a la paz. Un equilibrio delicado que refleja la complejidad del momento: mantener el respaldo interno del chavismo sin cerrar del todo la puerta a una negociación que evite una escalada mayor.
🇻🇪 La compañera Delcy Rodríguez jura como Presidenta encargada de Venezuela:
— Manu Pineda 𓂆 🔻 (@ManuPineda) January 5, 2026
“Vengo con con dolor por el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores".
"Juremos como un solo país para sacar adelante a Venezuela en estas horas terribles de… pic.twitter.com/wp26PqZNt6
En el plano diplomático, Venezuela llevó su denuncia al Consejo de Seguridad de la ONU. Su embajador advirtió de que la credibilidad del derecho internacional está en juego si no se condena la actuación de Estados Unidos, al tiempo que reclamó la liberación inmediata de Maduro y el respeto a las inmunidades de un jefe de Estado. Rusia y China respaldaron estas críticas, mientras otros miembros del Consejo mantuvieron una posición más cautelosa.
La oposición venezolana, por su parte, rechazó frontalmente la legitimidad de la nueva Asamblea Nacional y del Ejecutivo interino, calificando el actual entramado institucional como una prolongación del poder chavista sin garantías democráticas.
A todo ello se suma el anuncio de Estados Unidos de que prepara la reapertura de su Embajada en Caracas, cerrada desde 2019, un gesto que apunta a una nueva etapa de presencia directa en el país y que añade más incógnitas sobre el rumbo político de Venezuela.
Con Delcy Rodríguez al frente del Ejecutivo, su hermano controlando el Parlamento y Maduro defendiendo su legitimidad desde un tribunal estadounidense, Venezuela afronta un escenario inédito, en el que el poder se reorganiza internamente mientras el país se convierte, una vez más, en epicentro de una disputa geopolítica de alcance global. @mundiario



