Crisis en Corea del Sur: el presidente se rehúsa a dimitir tras ejecutar la ley marcial
Corea del Sur atraviesa una de las crisis políticas más graves de su historia reciente. El presidente Yoon Suk-yeol, acorralado por acusaciones de rebelión y traición, defendió este jueves en un discurso televisado su decisión de imponer la ley marcial, mientras miles de manifestantes tomaron nuevamente las calles de Seúl para exigir su destitución.
En un mensaje sorpresivo transmitido en la mañana del jueves, Yoon rechazó las crecientes demandas de renuncia y aseguró que su decreto de ley marcial buscaba "defender la democracia y el orden constitucional". Acusó al principal partido de la oposición de "destruir el orden constitucional" y prometió luchar hasta el final para evitar que, según él, "grupos criminales paralicen al Gobierno".
Estas declaraciones llegan en un momento crítico, ya que la policía y la fiscalía investigan al presidente por cargos de insurrección. El miércoles, la policía allanó la oficina presidencial como parte de las investigaciones, y el fiscal jefe señaló que no descartaba el arresto de Yoon.
Por otro lado, el Parlamento dominado por la oposición se prepara para someter al presidente a un segundo juicio político este sábado. Aunque aún necesitan el apoyo de al menos ocho legisladores del gobernante Partido del Poder Popular (PPP) para avanzar, el líder de la formación, Han Dong-hoon, ha expresado su respaldo al proceso.
"Pensábamos que la dimisión voluntaria (de Yoon) sería una vía más rápida y predecible que un juicio político. Pero se ha confirmado que la opción ya no es viable. El presidente debe ser suspendido inmediatamente de todas sus funciones, incluida la autoridad legal sobre el ejército", aseveró Han. Para que la destitución sea efectiva, al menos seis de los nueve jueces del Tribunal Constitucional deberán ratificarla.
Mientras tanto, la purga en la cúpula militar y policial continúa. Varios altos funcionarios implicados en la ejecución de la ley marcial ya han sido detenidos. Entre ellos se encuentran el exministro de Defensa Kim Yong-hyun, quien intentó suicidarse tras ser arrestado, y altos mandos policiales como Cho Ji-ho, de la Agencia de Policía Nacional, y Kim Bong-sik, jefe de la Policía Metropolitana de Seúl. Ambos son acusados de bloquear el acceso de legisladores al Parlamento durante la imposición de la ley marcial el 3 de diciembre.
El general Park An-su, jefe del Estado Mayor del Ejército y autoproclamado "comandante de la ley marcial", también ha sido suspendido, dejando un vacío de liderazgo en la estructura militar del país.
🔴ASIA | EL PRESIDENTE SURCOREANO PROMETE LUCHAR "HASTA EL FINAL"
— CANAL 26 (@canal26noticias) December 12, 2024
👉 El presidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, arremetió el jueves contra sus oponentes políticos como "fuerzas antiestatales", dijo que Corea del Norte pirateó las elecciones del país y defendió su efímera… pic.twitter.com/oSWJJ6Wxqu
La investigación sobre el fallido decreto de ley marcial ha desvelado detalles alarmantes. Según Yeo In-hyung, jefe del Comando de Contrainteligencia de Defensa, el plan no fue improvisado, sino que se gestó tras la derrota electoral del partido conservador en las elecciones legislativas de abril, en las que el oficialismo adquirió 109 escaños frente al voraz auge de la oposición que cosechó 176 asientos.
La situación ha encendido la indignación pública. Miles de ciudadanos han salido a las calles en múltiples ocasiones para exigir la renuncia de Yoon, quien se aferra al poder en medio de un colapso de su apoyo político. La cuarta economía de Asia enfrenta un panorama incierto mientras las instituciones intentan resolver la crisis institucional. @mundiario


