El Congo solicita la intervención de la ONU tras la ofensiva relámpago de los rebeldes del M23
La República Democrática del Congo ha solicitado formalmente al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que tome acciones inmediatas para frenar la ofensiva de los rebeldes del Movimiento 23 de Marzo (M23), quienes han consolidado el control de la estratégica ciudad de Goma, en la provincia de Kivu del Norte.
Thérèse Kayikwamba Wagner, ministra de Asuntos Exteriores de la RDC, denunció ante el Consejo de Seguridad la participación de Ruanda en el conflicto y exigió "pasos concretos" para proteger la soberanía territorial congoleña. "Las palabras no han bastado para poner fin al sufrimiento humano y a la agresión contra Goma. Ha llegado el momento de que el Consejo de Seguridad actúe", enfatizó.
Durante su intervención, Wagner demandó la retirada inmediata de los combatientes irregulares del territorio congoleño, así como sanciones dirigidas contra la cúpula militar de las Fuerzas de Defensa de Ruanda. "No hay camino hacia una resolución pacífica sin este paso crucial", aseguró.
Además, la ministra pidió la imposición de un embargo que frene la "explotación y exportación ilícita de recursos minerales" por parte de Ruanda, un factor clave en la financiación de los grupos armados.
La captura de Goma por el M23 ha generado una grave crisis humanitaria. Miles de residentes han huido hacia la frontera con Ruanda, mientras otros permanecen atrapados en la ciudad entre el fuego cruzado, enfrentando escasez de alimentos, agua y electricidad. "Millones de personas han sido desplazadas. Se han perdido incontables vidas. Ya es suficiente", lamentó Wagner.
La ciudad, una de las más importantes del este del Congo, cuya región esta repleta de yacimientos de minerales valiosos y tierras raras, amaneció relativamente tranquila el miércoles, aunque la tensión persiste tras días de violentos enfrentamientos que dejaron cadáveres en las calles y devastación en su infraestructura civil.
El Gobierno de Estados Unidos instó al Consejo de Seguridad de la ONU a tomar medidas contundentes para detener la ofensiva del M23. En respuesta, el presidente ruandés Paul Kagame respaldó el llamado a un alto el fuego y pidió abordar "las causas profundas del conflicto de una vez por todas".
Los rebeldes del M23, conformados principalmente por personas de etnia tutsi, afirmaron haber capturado Goma el lunes y anunciaron su intención de establecer una administración en la ciudad para "permitir el retorno de los desplazados y la normalización de la vida".
Este grupo es uno de los casi 100 movimientos armados que operan en la región de Kivu del Norte, rica en minerales esenciales para la industria tecnológica mundial, cuya materia prima es disputada entre China y Occidente, pero que se encuentre devastada por décadas de conflicto.
A pesar de las denuncias de Kinshasa y el respaldo de Estados Unidos a una acción decisiva, la ONU aún no ha confirmado qué medidas tomará para abordar la crisis. La comunidad internacional enfrenta la presión de actuar ante el deterioro de la situación en una región clave para la estabilidad de África Central y enfrenta la responsabilidad de solventar una de las crisis humanitarias más graves de la actualidad. @mundiario