El chavismo desata una ofensiva política contra el Nobel tras el premio a María Corina Machado

La cúpula del chavismo ha reaccionado con dureza al Nobel de la Paz concedido a María Corina Machado, acusando al Instituto Nobel de premiar a figuras “belicistas” y cuestionando la legitimidad del galardón.
Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela. / RR SS.
Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela. / RR SS.

La concesión del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado ha provocado una respuesta inmediata y contundente del aparato chavista, que ha optado por desacreditar tanto el galardón como a la propia dirigente opositora. En el hemiciclo de la Asamblea Nacional, el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, cargó contra el Instituto Nobel asegurando que la institución “premia a quienes piden acciones militares contra Venezuela” y que celebra, en su opinión, episodios violentos en la región. “Pobre paz, pobre Nobel”, lanzó Rodríguez, en un intento de restar legitimidad al reconocimiento y presentarlo como un gesto político ajeno a la realidad del país.

El líder parlamentario también cuestionó la coherencia histórica del premio, recordando que figuras como Winston Churchill o Henry Kissinger recibieron en su día distinciones del mismo organismo. A su juicio, el Nobel se habría convertido en un símbolo de “hipocresía internacional”, una narrativa que el chavismo lleva años alimentando para justificar su aislamiento diplomático.

En paralelo a este discurso, los diputados del PSUV aprovecharon la sesión para abrir un debate sobre la potencial retirada de Venezuela del Estatuto de Roma, un movimiento que dejaría al país fuera del alcance de la Corte Penal Internacional. El gesto no es menor: llega justo cuando el Gobierno de Nicolás Maduro afronta investigaciones por violaciones sistemáticas de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad. La coincidencia temporal subraya el interés del oficialismo en cerrar filas y reducir la presión internacional.

Movilización política y simbología chavista

Las críticas de Rodríguez se suman a las del poderoso dirigente chavista Diosdado Cabello, que anunció una gran movilización en Caracas el mismo día de la entrega del Nobel. La convocatoria, presentada como una “marcha campesina”, recupera la iconografía histórica del chavismo y coincide con la conmemoración de la batalla de Santa Inés, uno de los episodios del relato épico bolivariano. En un tono desafiante, Cabello tildó el galardón de “subasta al mejor postor” y pidió juzgar al Nobel por su lista de premiados anteriores. Según él, el verdadero reconocimiento del chavismo es “la tranquilidad del pueblo”.

Pese a que el nombre de Machado es casi un tabú en la prensa estatal, la televisión pública venezolana no pudo evitar cubrir el anuncio del Nobel. Lo hizo, sin embargo, limitándose a destacar las protestas de un pequeño grupo de activistas de extrema izquierda en Oslo, quienes denunciaron la distinción como un apoyo tácito a una supuesta intervención extranjera. Nicolás Maduro, por su parte, se desentendió públicamente del debate, aunque aprovechó para cuestionar, una vez más, la credibilidad del galardón. @mundiario

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