Biden reivindica su estrategia internacional al cierre de su mandato como presidente de EE UU
A una semana de dejar la Casa Blanca, el presidente saliente Joe Biden ofreció un discurso en el Departamento de Estado en el que destacó los logros de su política exterior. Enfatizó que su enfoque de fortalecer alianzas internacionales y abandonar el aislacionismo practicado por Donald Trump ha permitido a EE UU reforzar su liderazgo mundial y posicionarse mejor para enfrentar los desafíos futuros. Biden instó a la administración entrante, liderada por Trump, a aprovechar las oportunidades geopolíticas que él considera haber creado.
“Estamos en un punto de inflexión. En estos cuatro años ha comenzado una nueva era”, afirmó Biden. “Gracias a nuestra Administración, Estados Unidos está ganando la competición mundial. Estados Unidos es más fuerte. Nuestras alianzas son más fuertes, nuestros competidores y adversarios son más débiles, y no hemos tenido que combatir una guerra para lograrlo”, dijo el mandatario estadounidense. Subrayó la importancia de continuar colaborando con aliados para abordar desafíos globales como la guerra en Ucrania, la estabilidad en Oriente Próximo y las tensiones con China.
Biden destacó su firme apoyo a Ucrania frente a la invasión rusa, un compromiso que se tradujo en el envío de cerca de 183.000 millones de dólares en asistencia militar. A pesar de las críticas de la oposición republicana y de las promesas de Trump de resolver el conflicto en 24 horas, Biden defendió su estrategia, argumentando que una derrota ucraniana fortalecería a Rusia y pondría en peligro la seguridad de Europa y, en consecuencia, la de EE UU. Sin embargo, reconoció que la guerra permanece estancada y que el conflicto no tiene una solución inminente.
En cuanto a la guerra en Gaza, Biden reiteró su apoyo a Israel, respaldado por un reciente paquete de armamento de 8.000 millones de dólares. Aunque las negociaciones para un alto el fuego e intercambio de rehenes han avanzado, el mandatario ha sido objeto de críticas, especialmente por parte de la comunidad árabe estadounidense y el ala progresista de su partido, quienes consideran que su respaldo incondicional a Israel perjudica al Partido Demócrata
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Retirada de Afganistán: un legado controvertido
Otro punto destacado en su mandato fue la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán, poniendo fin a dos décadas de guerra. Aunque la operación estuvo marcada por el caos, con la evacuación de más de 125.000 personas y un atentado suicida que dejó decenas de afganos y trece soldados estadounidenses muertos, Biden defendió su decisión. “Soy el primer presidente en décadas que no entrega a su sucesor la responsabilidad de una guerra en Afganistán”, señaló, confiando en que “acabar la guerra allí era algo necesario, y creo que la historia me dará la razón”, se defendió.
Sin embargo, las críticas no se hicieron esperar, especialmente por la situación de miles de aliados afganos que quedaron atrás y por la pulverización de los derechos de las mujeres bajo el régimen talibán. Pese a ello, Biden considera que su decisión fue un paso necesario para cerrar un capítulo oscuro en la política exterior de EE UU.
Relación con China: continuidad en las tensiones
Biden también destacó su enfoque hacia China, señalando que su administración ha mantenido los aranceles impuestos por Trump y ha adoptado medidas para proteger la seguridad nacional, incluida la limitación del acceso de Pekín a tecnologías avanzadas como los semiconductores. Además, reforzó alianzas estratégicas en Asia-Pacífico, como el acuerdo Aukus con Australia y Reino Unido, y estrechó la cooperación con países como Japón, Corea del Sur y Filipinas, en un intento por contrarrestar la influencia china en la región.
El discurso de Biden se produce en un momento en que las encuestas muestran que solo una cuarta parte de los estadounidenses considera que ha sido un buen presidente. Este porcentaje es significativamente menor en comparación con la valoración que recibieron presidentes salientes como Barack Obama o incluso Donald Trump. Pese a ello, Biden cerrará su mandato reivindicando los avances logrados y advirtiendo a la administración entrante sobre la importancia de no desaprovechar los cimientos que, asegura, ha construido.
Con un balance marcado por éxitos y controversias, el presidente saliente deja a su sucesor un panorama global complejo, donde los desafíos geopolíticos y las tensiones internas serán claves para definir el futuro de Estados Unidos en el escenario internacional. @mundiario