Biden afirma que no sabe si las elecciones de noviembre serán "pacíficas"

Joe Biden, presidente de EE UU. / Captura de pantalla.
¿Se ha dado cuenta de que el candidato republicano a la vicepresidencia no ha dicho que aceptará el resultado de las elecciones? (...) Así que me preocupa lo que van a hacer”, dijo el presidente.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, hizo una inesperada aparición en la sala de prensa de la Casa Blanca para discutir sobre la economía estadounidense y responder a preguntas sobre temas de gran relevancia política. Aunque su intención inicial era destacar los logros económicos de su administración, el mandatario no evitó las preguntas sobre las próximas elecciones presidenciales y las crecientes tensiones en Oriente Próximo.

Biden afirmó que confía en que las elecciones del 5 de noviembre serán "libres y justas", pero mostró incertidumbre respecto a si se desarrollarán de manera pacífica. "No sé si serán pacíficas", dijo el presidente, aludiendo a los comentarios previos del expresidente Donald Trump y al hecho de que algunos líderes republicanos aún no han reconocido plenamente los resultados de las elecciones de 2020. “Me preocupa lo que puedan hacer", confesó Biden, haciendo referencia a la negativa de ciertos candidatos republicanos a comprometerse con aceptar los resultados y al temor a un episodio similar al asalto del Capitolio el 6 de enero de 2021 pueda producirse.

Biden expresó sus dudas sobre la posibilidad de que las elecciones sean pacíficas debido a las declaraciones de Trump y su influencia en la narrativa republicana. "Las cosas que dijo Trump la última vez, cuando no le gustó el resultado de las elecciones, fueron muy peligrosas. ¿Se ha dado cuenta de que el candidato republicano a la vicepresidencia no ha dicho que aceptará el resultado de las elecciones? ¿Aceptó el resultado de las últimas elecciones? Así que me preocupa lo que van a hacer”, dijo el presidente.

La preocupación de Biden se centra en la retórica agresiva y la falta de compromiso de algunos republicanos en aceptar el resultado electoral, lo que podría generar graves tensiones, pues el país se encuentra drásticamente polarizado.

El presidente también fue cuestionado sobre la política exterior, en particular sobre la postura de Israel respecto a un posible ataque a instalaciones petroleras en Irán. Biden señaló que los israelíes aún no han tomado una decisión final sobre un ataque, pero sugirió que, de estar en su lugar, consideraría "otras alternativas distintas a atacar campos petrolíferos". Este tema ha sido motivo de preocupación, ya que el simple rumor de un ataque israelí ha influido en el aumento de los precios del petróleo.

Por otra parte, Biden se refirió a las declaraciones del senador demócrata Chris Murphy, quien sugirió que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, podría estar retrasando un acuerdo de paz para influir en las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Biden evitó confirmar esta teoría, respondiendo: “Ninguna administración ha ayudado a Israel más que yo. Ninguna. Ninguna, ninguna. Y creo que Bibi (Netanyahu) debería recordarlo. Y si está intentando influir en las elecciones, no lo sé, pero no cuento con ello”, afirmó.

Con respecto a la situación en Irán, Biden destacó que los equipos diplomáticos y militares de ambos países están en contacto constante. Aunque no se ha tomado una decisión sobre cómo responder al reciente lanzamiento de misiles por parte de Irán, el presidente sugirió que las discusiones continuarán a medida que se desarrollen los eventos. "Vamos a esperar", dijo Biden, insinuando que cualquier represalia será cuidadosamente planificada.

A pesar de las tensiones políticas, Biden aprovechó la oportunidad para destacar los logros de su administración en materia económica. Con el crecimiento del empleo y la estabilización de la inflación, el presidente subrayó que la economía de Estados Unidos ha mostrado una mejora constante. "Nuestra economía ha crecido un 10% bajo mi administración, y el desempleo ha alcanzado el nivel más bajo en 50 años", afirmó. Además, Biden destacó la creación de 254.000 nuevos empleos en diciembre y la resolución del conflicto entre estibadores y la patronal en los puertos de la costa Este y del Golfo de México.

El presidente también resaltó cómo su administración ha logrado reducir la inflación, un tema que había afectado su popularidad en los últimos años. "Los salarios han subido más deprisa que los precios", aseguró, al mismo tiempo que celebraba la bajada de los tipos de interés. Estos avances han permitido que la economía estadounidense mantenga su fortaleza, según Biden, lo que también se refleja en el mercado bursátil, que sigue alcanzando nuevos máximos.

Biden defiende su gestión ante las críticas

Biden no dejó pasar la oportunidad de responder a las críticas recibidas durante su mandato. "Desde el principio, se nos dijo una y otra vez que nuestras políticas no iban a funcionar", dijo el presidente. Sin embargo, destacó que su Plan de Rescate Americano no solo impulsó la vacunación masiva contra el covid-19, sino que también proporcionó alivio económico a las personas más afectadas por la crisis sanitaria y económica.

En un escenario donde las tensiones políticas internas y las preocupaciones internacionales se entrelazan, Biden busca reivindicar los logros de su administración, especialmente en su aspecto más certero y fáciles de constatar, los términos económicos. Sin embargo, la incertidumbre sobre la paz electoral y las posibles influencias extranjeras siguen marcando un desafío para su presidencia que probablemente persiga su legado. Mientras tanto, la economía sigue mostrando signos de recuperación, lo que Biden espera que refuerce su voluntad política antes de las elecciones de noviembre. @mundiario