El asalto a la embajada de México desata un terremoto político en Ecuador

Revolución Ciudadana y otros partidos afines del movimiento correísta han roto el pacto de gobernabilidad y pasarán a hacerle oposición al Gobierno de Daniel Noboa.
Daniel Noboa, presidente de Ecuador. / RR.SS
Daniel Noboa, presidente de Ecuador. / RR.SS

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, quien hasta hace poco gobernaba prácticamente sin oposición, se encuentra ahora ante un escenario político desafiante tras un incidente que ha cambiado el curso de su liderazgo. Durante sus primeros tres meses en el cargo, Noboa logró la aprobación casi unánime de los cinco proyectos que envió al Congreso, incluidos temas sensibles como la ley para aumentar los impuestos a los ciudadanos.

Este éxito le había otorgado una imagen positiva como líder que había consolidado el control del país, al menos en el ámbito legislativo, en contraste con su predecesor, Guillermo Lasso, quien enfrentó una serie de desafíos políticos y terminó entregando la presidencia antes de tiempo, después de que los correístas se aferraran a un presunto caso de corrupción, de la época del expresidente Lenín Moreno, para proceder con un juicio político que orilló a Lasso a invocar la “muerte cruzada” y disolver tanto el Poder Ejecutivo como el Legislativo y, además, convocar elecciones de manera anticipada en medio del recrudecimiento de la crisis de seguridad.

Sin embargo, el viernes la situación dio un giro dramático cuando Noboa ordenó el asalto a la embajada de México en Quito con el objetivo de capturar a Jorge Glas. Esta decisión sin precedentes vulneró las normas internacionales que protegen la inviolabilidad de las sedes diplomáticas y provocó una reacción inmediata por parte de varios actores políticos en Ecuador.

La primera advertencia significativa provino del grupo legislativo de Revolución Ciudadana que, aunque no era oficialista, había mantenido un acuerdo no escrito para respaldar las leyes propuestas por Noboa y garantizar así la gobernabilidad. “Nos declaramos en oposición dentro de la Asamblea Nacional a su Gobierno, señor Noboa”, advirtió la vicepresidenta del Parlamento, la correísta Viviana Veloz. Aunque Revolución Ciudadana y sus aliados no forman una mayoría por sí solos en la Asamblea, sí tienen la capacidad de bloquear los proyectos del Gobierno al unirse estratégicamente.

El correísmo hará oposición a Noboa

La guerra política se ha anunciado claramente con la convocatoria de las ministras de Relaciones Exteriores, del Interior y el ministro de Defensa a la comisión de Fiscalización de la Asamblea, donde la mayoría de los miembros pertenecen al nuevo bloque de oposición. Veloz anunció que iniciarán acciones de fiscalización y presentarán solicitudes de juicio político, aprovechando la experiencia previa de la Asamblea en este tipo de procedimientos.

El impacto inmediato de esta confrontación se reflejará en las 11 preguntas de consulta popular y referendo promovidas por Noboa. Aunque algunos movimientos sociales se han inscrito para hacer campaña, los partidos políticos mayoritarios han decidido no participar activamente en la consulta. Esta situación crea un ambiente de incertidumbre en torno a las reformas propuestas por el presidente y su capacidad para llevarlas a cabo.

Incluso si Noboa logra ganar la consulta y el referendo, se enfrentará a un bloqueo en la Asamblea que limitará su capacidad para implementar cambios significativos. Esta dinámica política está intensificando la polarización en Ecuador, especialmente a medida que se visibilizan las consecuencias diplomáticas y económicas del incidente en la embajada de México.

Mientras tanto, el país está lidiando con una creciente crisis de inseguridad, marcada por un aumento en muertes violentas, extorsiones, secuestros y robos, desafiando así la efectividad del liderazgo de Noboa en abordar los problemas más urgentes de la nación. @mundiario

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