Gayoso también tiene su primo de Zumosol

Hay gente que se pregunta: ¿Qué gana Julio Gayoso oponiéndose a la fusión de las cajas si sa
Gayoso también tiene su primo de Zumosol

Hay gente que se pregunta: ¿Qué gana Julio Gayoso oponiéndose a la fusión de las cajas si sabe que Feijóo puede hacer una ley express que lo mande para su casa, obligándole a dejar atrás la gran obra de su vida: Caixanova? Es una pregunta aparentemente sencilla, casi ingenua, también muy gallega, pero que no admite una sola respuesta. Veamos primero las razones que conducen al presidente de Caixanova a esta situación. Gayoso está convencido de que la fusión de su entidad con Caixa Galicia no es financieramente eficiente, criterio que también comparten el Banco de España y, a grandes rasgos, incluso las cúpulas del PSOE y del PP, por mucho que Feijóo asuma ahora otra postura en aras de su recuperada galeguidade. Por si su opinión de veterano financiero no era suficiente, Gayoso le llevó a Feijóo un informe de Deloitte que avalaba su tesis y le sugirió que pulsase la opinión del Banco de España, desde donde el gobernador Mafo amparaba entonces a Gayoso y le plantaba cara a la tenaz conselleira Marta Fernández Currás. Pero algo hizo cambiar a Feijóo, que pactó con Rajoy que en Galicia habrá fusión, sí o sí, tras lo cual el presidente del PP se retiró de la polémica que él mismo había desatado contra la fusión gallega, con la ayuda de su fiel escudero Montoro. ¿Estarían pensando en hacer primero la fusión de las cajas gallegas para ahorrarle el esfuerzo a Cajamadrid? Cualquiera sabe...

La respuesta de Feijóo a Gayoso no ofrecía dudas: frente al informe de Deloitte –por cierto, la auditora del Frob– le presentó otro de la Xunta que decía justo lo contrario y, como quiera que Gayoso no se lo aceptó, propuso deshacer el empate encargando él mismo un tercer informe, que es el que le están haciendo a medida los de KPMG para decir que la fusión es viable, aunque no sea la mejor opción. Y por si eso no llegaba para que Gayoso se enterase de quien manda aquí, Feijóo activó la maquinaria legislativa con la ayuda del BNG y las reticencias del PSdeG de Pachi Vázquez. Resumiendo: ya hay informe favorable a la fusión y ya (casi) hay ley para enviar a casa a don Julio. ¿Y ni con esas cede, faltando unos días para que expiren los plazos? Pues va a ser que no... Entonces, ¿cuál puede ser la respuesta a la pregunta inicial? Puede ser que la cosa sea tan sencilla como que Gayoso se mantiene firme por dignidad. Pero también puede ser que haya algo más. Antes de que Feijóo y el BNG lleven hasta el final la operación en marcha, también pudiera suceder que se negocie un pacto con José Luis Méndez, de modo que Feijóo ya pueda suavizar o incluso demorar la famosa ley. Y no solo eso. Porque del mismo modo que Feijóo sabe cómo apretar a Gayoso para que ceda, desde el Banco de España y el Gobierno también pueden saber hacer lo mismo con Feijóo. ¿Habrá entonces choque de trenes? ¿Soltará alguien la bomba atómica? ¿Llamará Julio a su primo de Zumosol? La verdad es que la cosa promete y que a los protagonistas de esta película les gustan las emociones fuertes. Seguramente de lo que se trata es de que nadie pierda todo ni nadie gane todo. Pero tal y como están las cajas, la mejor salida no parece ser someterlas a más sobresaltos, cuando ya tienen bastante con asegurar su viabilidad. ¿O no, Presidente? Cualquier experto en fusiones sabe que es fundamental tener una estrategia y confianza entre los socios, por mucho que al final solo mande uno. Pero aquí se habla de fusiones bajo advertencias.

>> POSTDATA

La comunicación

Galicia es la comunidad autónoma donde se han hecho más fusiones de cajas, por lo que llama la atención que esta de ahora se esté haciendo tan mal. Claro está que las anteriores, que fueron muchas, las promovieron los financieros Méndez y Gayoso, a base de seducción, mientras que la actual está pilotada por el presidente Feijóo, cuya experiencia como financiero aún es inferior a la que acumula como tecnócrata y como político emergente. Quizá por eso se haya olvidado de la seducción, que fue el gran arma de Gayoso y Méndez en situaciones similares. Del mismo modo que está faltando la seducción –ahora prima el palo y la zanahoria–, falla la comunicación, que también había sido clave en todos los procesos anteriores. Y no deja de ser curioso, porque se supone que ahora hay más expertos en comunicación que antes y que los medios ya están familiarizados con la información económica. Pero no. También en esto se ha asomado mucho aprendiz, mucho filtrador y, por si fuese poco, mucho necesitado. En fin, una pena.

Gayoso también tiene su primo de Zumosol
Comentarios