Fraga sigue estando ahí

Manuel Fraga decidió en su momento que José María Aznar fuese su sucesor al frente del PP y su prot
Fraga sigue estando ahí
Manuel Fraga decidió en su momento que José María Aznar fuese su sucesor al frente del PP y su protegido llegó a ser presidente del Gobierno en el 96, frente a un Felipe González que, durante años, había resultado imbatible para el ex ministro de Franco. En el fondo, a Fraga siempre le cayó bien González, que a cambio de irse de Madrid le ayudó a ser presidente de la Xunta, negando entonces su apoyo al candidato socialista, al que no acompañó un solo día de campaña, en el 89.

En la siguiente sucesión, Fraga estuvo menos activo, porque Aznar, al designar a Mariano Rajoy, no quiso darle protagonismo, consciente de que el entonces mandatario gallego no era precisamente el presidente del club de fans de su paisano Mariano. Cuando Fraga se enteró, gracias a una llamada telefónica de Javier Arenas, no se lo creía. Es más, como antes de decírselo, Arenas le esbozó el tema, Fraga se anticipó y le dio por hecho que sería Rodrigo Rato el sucesor de Aznar. “Que no, don Manuel, que no, que será Mariano”, tuvo que insistir Arenas, al tiempo que le pedía máxima confidencialidad.

Fraga nunca vio con buenos ojos a Rajoy, ni para Galicia ni para España, pero sí a su ahijado político Alberto Ruiz-Gallardón. Y ahora, incluso retirado en el Senado, el tiempo quiso que el viejo león de Vilalba vuelva a tener protagonismo en esas reiteradas sucesiones del PP. Por eso salió a decir, con más templanza y veteranía que el brillante pero impetuoso Gallardón, que éste sigue en política y que así se lo ha prometido, en contra de lo que había dicho el alcalde madrileño nada más verse marginado por Rajoy. Don Manuel vuelve a estar ahí, sabiendo que si Mariano pierde, Gallardón tendrá su oportunidad. Y Fraga, de otra cosa no sabrá, pero del PP sabe un rato largo.

Fraga sigue estando ahí